El Ateneo de Alcázar convoca la décima edición de su concurso de fachadas para preservar la identidad arquitectónica de la ciudad

Benedicto Úbeda, Javier Ortega y Luis Ángel Agenjo
El certamen, de carácter bienal, abre el plazo de inscripción del 1 al 20 de mayo y mantiene sus tres categorías: obra nueva, rehabilitación y conservación

Alcázar de San Juan ha acogido este jueves en el Ayuntamiento la presentación de la décima edición del concurso local de fachadas que organiza el Ateneo, una iniciativa que cumple 26 años con el objetivo de fomentar la conservación del patrimonio arquitectónico y la identidad urbana del municipio.

El acto ha contado con la participación del presidente del Ateneo, Luis Ángel Agenjo; el impulsor del certamen, Benedicto Úbeda; y el concejal de Obras, Javier Ortega, quienes han coincidido en destacar la importancia de este concurso como herramienta para poner en valor el esfuerzo de vecinos y promotores en el cuidado y la integración estética de las edificaciones.

Agenjo ha subrayado que alcanzar la décima edición “no es una cifra cualquiera”, sino el resultado de “casi tres décadas de trabajo” en defensa de la cultura local. En este sentido, ha reivindicado la arquitectura cotidiana como “la forma de cultura más democrática”, al estar presente en la vida diaria de la ciudadanía. “Cuando nos detenemos ante una fachada bien cuidada, estamos leyendo la historia de nuestra ciudad”, ha señalado.

El presidente del Ateneo ha explicado que el objetivo del certamen sigue siendo reconocer a quienes apuestan por construir, reformar o mantener sus fachadas respetando la tipología tradicional de Alcázar. “No queremos perder nuestra huella arquitectónica y costumbrista”, ha afirmado, destacando además la dificultad que supone hoy en día conservar materiales y estilos tradicionales.

Por su parte, Benedicto Úbeda, artífice del concurso, ha detallado el proceso de selección de candidaturas, que incluye la visita a cerca de 500 calles del municipio para identificar fachadas susceptibles de ser reconocidas. “No es solo una convocatoria abierta; también hay un trabajo previo de campo para localizar ejemplos destacados”, ha explicado.

Úbeda ha incidido en que los premios tienen un carácter simbólico, como reconocimiento al “esfuerzo valiente” de quienes optan por mantener o recuperar elementos tradicionales, a pesar de las limitaciones normativas y del coste económico. Asimismo, ha señalado que en los últimos años se ha detectado un incremento de actuaciones en rehabilitación y conservación, especialmente por parte de propietarios y promotores sensibilizados con el valor histórico de determinados inmuebles.

Tres categorías

El certamen mantiene sus tres categorías —obra nueva, rehabilitación y conservación— y otorgará primer y segundo premio en cada una de ellas. Los galardones consistirán en una placa cerámica distintiva que se colocará en la fachada premiada, además de una colección de libros del Ateneo. También se concederá una mención especial a empresas que destaquen por su labor en la adaptación de edificios históricos, preservando su esencia.

El plazo de inscripción permanecerá abierto del 1 al 20 de mayo, mientras que la entrega de premios tendrá lugar el viernes 29 de mayo en la sede del Ateneo.

El concejal de Obras, Javier Ortega, ha puesto en valor la continuidad de este certamen desde su puesta en marcha en torno al año 2000, destacando que no solo reconoce fachadas tradicionales, sino también propuestas contemporáneas que, con el paso del tiempo, formarán parte del legado urbano. “Es un esfuerzo importante el que realizan propietarios y constructores para integrar sus edificaciones en el entorno”, ha afirmado.

Ortega ha agradecido la labor del Ateneo en la promoción del embellecimiento de la ciudad y ha animado a la ciudadanía a participar en el concurso, recordando que “cualquier fachada puede ser susceptible de reconocimiento” según los criterios técnicos del jurado.

Desde la organización se insiste en que este concurso no solo premia intervenciones arquitectónicas, sino que busca concienciar sobre la importancia de conservar el patrimonio como elemento de identidad colectiva. “Preservar nuestro pasado es la mejor manera de construir un futuro con identidad”, ha concluido Agenjo.