La Cofradía del Santo Entierro inaugura el monumento del 75 aniversario en la rotonda del camino de los Molinos
La obra, creada por el artista Alfredo Martínez, simboliza la historia, la fe y el legado de una Hermandad que lleva tres cuartos de siglo presente en la vida de Alcázar
La Cofradía del Santo Entierro de Alcázar de San Juan ha inaugurado este domingo el monumento conmemorativo del 75 aniversario de su refundación, una escultura de un Cristo realizada por el artista Alfredo Martínez Pérez, que desde hoy preside la rotonda situada en el camino Cuevas del Santero, en el acceso al camino de los Molinos de viento.
El acto ha congregado a numerosos hermanos y vecinos, acompañados por la alcaldesa Rosa Melchor, varios concejales del equipo de Gobierno y la vicepresidenta de la Diputación de Ciudad Real, María Jesús Pelayo. También ha estado presente Silvia Martínez, hija del escultor, en representación de su padre.
El párroco de Santa María, Javier Quevedo, ha sido el encargado de bendecir el monumento, que desde este domingo se convierte en un nuevo símbolo devocional y patrimonial visible para todos los vecinos que transitan a diario por esta zona emblemática de la ciudad.
Un acto simbólico para un aniversario histórico
El presidente de la Cofradía, Rafael Quirós, ha recibido a las autoridades y agradecido la presencia de los asistentes en una jornada que marca uno de los hitos más importantes del programa del 75 aniversario. La obra, diseñada específicamente para esta efeméride, pretende recordar la refundación de la Cofradía en 1950 y el compromiso de las generaciones que han mantenido viva la Hermandad desde entonces.
La vicepresidenta de la Diputación, María Jesús Pelayo, ha subrayado la relevancia que la Cofradía del Santo Entierro tiene para Alcázar y para toda la provincia. Ha recordado que, igual que hace unos días se presentaba el 800 aniversario de la Parroquia de Santa María, este 75 aniversario “supone mucho para los alcazareños, pero también para la provincia”.
Pelayo ha destacado que desde la institución provincial apoyarán siempre aquello “que cuide lo nuestro, nuestra historia y nuestras raíces”, y ha reconocido el significado del monumento: “Esta obra representa a Jesucristo con los emblemas de la Hermandad y será un recuerdo de lo que somos y de lo que queremos seguir siendo”.
La alcaldesa destaca la importancia de la unidad y el relevo generacional
En su intervención, la alcaldesa de Alcázar, Rosa Melchor, ha destacado que el nuevo monolito simboliza “dos cuestiones muy importantes”: el valor de hacer las cosas unidos y la continuidad de los proyectos a lo largo de las generaciones.
Ha recordado que la Cofradía del Santo Entierro no es solo lo que se ve “ese Viernes Santo o el Domingo de Resurrección”, sino “una gran familia, con vínculos de emoción, vocación y fe”, que ha sabido mantener la humildad y el compromiso necesarios para llegar a los 75 años de historia.
“Los proyectos los formamos las personas”, ha afirmado Melchor, resaltando que lo que ha permitido la continuidad de la Cofradía es que sus miembros han sabido que “todos somos sustituibles” y que cada generación debe coger el testigo para seguir adelante con el objetivo común.
La alcaldesa ha recordado que este monumento permanecerá “para siempre” y que su ubicación no es casual: junto a un paraje donde antiguamente se ubicaba la ermita del Santo Sepulcro, en un entorno histórico para la ciudad, Por último, ha agradecido especialmente la aportación artística de Alfredo Martínez, trabajador municipal hasta hace pocos años, y ha elogiado la presencia de su hija Silvia, encargada de transmitir la visión del escultor.
La obra, explicada por la familia del artista
Tras las palabras de las autoridades, ha tomado la palabra Silvia Martínez, hija del escultor, quien ha compartido algunas reflexiones en nombre de su padre. Ha explicado que la obra es “probablemente el único Cristo de hierro tallado que procede de un rejo de un arado romano”, una barra utilizada antiguamente para abrir la tierra al sembrar. Un material cargado de historia y simbolismo que, transformado en escultura, ha dado forma al Cristo que desde hoy acompaña a la Cofradía en este aniversario.
Un monumento para recordar y transmitir
Con este acto, la Cofradía del Santo Entierro culmina uno de los momentos más significativos del 75 aniversario de su refundación. El nuevo monumento no solo embellece un punto clave del paisaje urbano de Alcázar, sino que también recoge el legado espiritual, cultural y social de una Hermandad que ha marcado la vida religiosa del municipio durante tres cuartos de siglo. Un símbolo que permanecerá para las futuras generaciones, recordando la fe y el compromiso de quienes, desde 1950, han hecho posible que la Cofradía siga viva.