Falta de información y problemas de accesibilidad en el parking de la Plaza de España
Señor Director:
Me dirijo a las páginas de su periódico para hacer pública una situación de absoluto despropósito, riesgo innecesario y grave perjuicio económico ocurrida el sábado 5 de septiembre en pleno corazón de Alcázar de San Juan, coincidiendo con nuestras Ferias y Fiestas.
Como es bien sabido por los vecinos, bajo la Plaza de España y junto al Mercado de Abastos se ubica un aparcamiento subterráneo de gestión privada por concesión municipal. El acceso a este parking se realiza a través de una rampa notablemente empinada. Pues bien, este sábado de Feria, la empresa gestora decidió cerrar las instalaciones sin previo aviso. No existía ningún cartel, ni valla, ni indicación previa en el exterior que advirtiera a los conductores de que el acceso estaba clausurado.
La desagradable sorpresa llegaba cuando, tras enfilar la pronunciada bajada, los usuarios nos topábamos de bruces con el recinto cerrado. Ante la imposibilidad de avanzar, la única alternativa fue maniobrar marcha atrás rampa arriba; una maniobra de por sí complicada que se convierte en una temeridad si tenemos en cuenta que a escasos metros del inicio de la rampa se encuentra un paso de peatones muy concurrido, y más aún en los días festivos.
A esta alarmante falta de previsión vial y de información se suma un problema arrastrado de accesibilidad que clama al cielo: el ascensor que conecta el parking con la superficie se encuentra averiado en tantísimas ocasiones que ya es lamentable. Esto supone una barrera insalvable y un desprecio absoluto hacia las
personas mayores y con movilidad reducida, obligadas a subir a pie o a depender de terceros para salir del recinto.
Más allá del peligro y el mal servicio, este caos supone un golpe directo al pequeño comercio y al Mercado de Abastos, situados en la zona comercial por excelencia de nuestra localidad. En unas fechas tan señaladas, donde se debería incentivar el consumo local, privar de aparcamiento accesible a vecinos y visitantes
ahuyenta a los clientes potenciales. Debemos proteger y pensar en nuestro comercio local, ya que constituye una de las principales señas de identidad y fortalezas económicas de Alcázar de San Juan. Obstáculos como este solo consiguen asfixiarlo frente a las grandes superficies.
Ante estos hechos, cabe preguntar a la empresa concesionaria y al Ayuntamiento:
¿Tanto cuesta colocar una simple cadena, valla o cartel antes de iniciar el descenso? ¿Por qué se permite el abandono continuado del ascensor? ¿No exige el sentido común informar con antelación de los días y horarios especiales de cierre durante la Feria (del 3 al 8 de septiembre)?
Garantizar la seguridad, la accesibilidad universal y apoyar de verdad a nuestros comerciantes debería ser la prioridad. Esperemos que se tomen medidas inmediatas para que este lamentable descuido no vuelva a repetirse