Gracias, Vicente, por llevar el nombre de Alcázar con orgullo por el mundo
Hoy Alcázar de San Juan se despierta triste y con el corazón encogido. Nuestra ciudad despide a uno de sus hijos más queridos y admirados, Vicente Paniagua Logroño, Hijo Predilecto de Alcázar de San Juan. Un hombre que llevó siempre el nombre de nuestra ciudad allí donde estuvo y que nunca dejó de sentirse, por encima de todo, alcazareño.
Hablar de Vicente es hablar de orgullo, de esfuerzo y de una vida dedicada al deporte y a los valores que lo hacen grande. Desde esta tierra manchega salió un joven con un sueño, un balón de baloncesto entre las manos y una determinación inmensa. Ese joven llegó a vestir durante años la camiseta del Real Madrid , uno de los clubes más importantes de Europa, donde dejó una huella imborrable con su talento y su carácter.
Pero si algo definía a Vicente no eran solo sus triunfos. Era su forma de ser. Su humildad, su cercanía, su orgullo por sus raíces. Allí donde fue, habló de Alcázar con cariño, con gratitud, con ese sentimiento profundo de quien sabe que su historia empieza aquí.
Para muchos fue un referente del baloncesto. Para otros, un compañero, un amigo, un maestro. Para Alcázar de San Juan, fue siempre uno de los nuestros hijos.
Fue, como os digo siempre, profeta en su tierra.
Nuestra ciudad quiso reconocer ese amor mutuo nombrándolo Hijo Predilecto en 2015 ,un título que simboliza algo más que un reconocimiento: simboliza el vínculo eterno entre un hombre y su pueblo. Hoy ese vínculo permanece intacto, porque las personas como Vicente no se marchan del todo. Permanecen en la memoria, en los recuerdos, en cada joven que entra a una pista soñando con ser como él.
Vicente nos enseñó que los sueños pueden empezar en una cancha humilde de barrio y llegar a lo más alto sin perder nunca la sencillez ni el cariño por los tuyos.
Hoy despedimos a un gran deportista, sí. Pero sobre todo despedimos a un gran hombre. A un alcazareño que llevó nuestra ciudad en el corazón toda su vida. Alcázar, el baloncesto y su familia fueron sus grandes amores.
En mi propio nombre y en el de todos los vecinos y vecinas de Alcázar de San Juan, trasladamos nuestro más sentido pésame y nuestro abrazo más sincero a su familia, a sus amigos y a toda la familia del baloncesto.
Gracias, Vicente, por todo lo que nos diste.
Gracias por llevar el nombre de Alcázar con orgullo por el mundo.
Tu ciudad no te olvidará jamás.
Descansa en paz.
Rosa Melchor Quiralte
Alcaldesa de Alcázar de San Juan