A la memoria del Doctor Manuel Bujaldón Arredondo
Nos ha dejado uno de los mejores médicos de Urgencias. No, EL MEJOR.
A la memoria del Doctor Manuel Bujaldón Arredondo, granadino y con gracia:
Lo conocí desde niño, empezó siendo mi médico de familia en Sanitas , en la calle Cautivo número 2; y posteriormente se convirtió en un gran amigo de la familia y mío. Como bien decís vosotr@s, sus compañeros, no lo podemos saber, ninguno que no ejerzamos esa gran profesion de la Medicina.
Era una gran persona... Si te podía ayudar en cosa que estuviera a su alcance no lo dudaba y te extendía la mano. Hacía más guardias que el Capitán Trueno, y el trato con el paciente y familiares siempre era súper cercano, explicando además con palabras y sin tecnicismos lo que ocurría al paciente, sin tapujos ni rodeos pero si herir la sensibilidad de ninguna de las partes.
Muy humano y amante de los animales, sencillo como el que más...Si lo veías un domingo por la mañana con barba de tres o cuatro días, cuando con su Renault 4 latas se iba a cazar, ponías en duda que fuera médico y además uno de los mejores de Urgencias, tanto del hospitalillo como del Hospital Universitario La Mancha Centro.
Tenía muchísimas horas de trabajo, como un tractor viejo y más experiencia en su parcela que ninguno... Cuántas vidas habrá salvado o al menos lo intentaba hasta el infinito y más...
Y ahora, la vida se ha mostrado tan ingrata para tí, tu familia, tus amigos, tus colegas y para todos nosotros... Con tan sólo año y medio jubilado ya no te podré ver de nuevo por la calle, no podré saludarte ni bromear contigo un rato. Para mí eras, más que un gran médico, una gran persona. Alguien a quien quería todo aquel que te conocía.
Le deseo mucha fuerza a la familia, amigos y compañeros para afrontar esta injusticia de la vida...
Cada vez que pase cerca de la Platera o de la calle Recreo me acordaré mucho de tí... Manolo eras muy grande, aunque fueses bajito... No sé cómo podía caberte ese corazón ❤️ tan grande en ese cuerpo tan pequeño.
D.E.P Manolo... Y desde allá donde estés sigue cuidando de nosotros, de tu familia y tus bichos.
Te echaremos mucho de menos. Un abrazo grandísimo, Manolo. Tu amigo Vito Manué, como me solías llamar niño