Junior, el mediapunta del Manchego que sobresale en las categorías incipientes del fútbol nacional
No sólo los clubes de renombre internacional esconden jóvenes promesas de gran proyección. Una de las revelaciones más importantes de la Tercera División RFEF la encontramos en el centro del campo del Club Deportivo Manchego de Ciudad Real. Con tan sólo diecinueve años, Cándido Carvalho Vilela Pussick, popularmente conocido como Junior, está destapándose en esta primera vuelta de la temporada como uno de los descubrimientos más llamativos del fútbol nacional.
Se trata de un centrocampista dotado de una excelente habilidad técnica que está marcando la diferencia no sólo en las filas del Manchego, sino frente a todo tipo de adversarios en la zona del campo en la que se desenvuelve. Cualidades no le faltan. A pesar de su edad temprana, Junior cuenta con una inteligencia táctica que está funcionando muy bien a la hora de remediar las situaciones de desequilibrio posicional que sufre su equipo. Además, se caracteriza por llevar a cabo decisiones rápidas y efectivas; no sólo es infrecuente verle perder balones, sino que además es un claro generador de peligro en el área rival. Su capacidad para marcar goles se encarga del resto: lleva cuatro en sólo ocho partidos disputados.
El jugador mancheguista llegó al club a principio de temporada procedente del Talavera, equipo con el que debutó el año pasado en territorio español. Junior es nacido en la ciudad de Bafata, en Guinea-Bisáu, y siendo todavía un niño de dieciséis años se trasladó a Portugal para jugar en el Damaiense. En su corta trayectoria ha ido variando su posición en el campo hasta encontrarse realmente cómodo en la mediapunta, donde explota al máximo sus cualidades. Se trata de un jugador que destaca de sí mismo la capacidad técnica y la velocidad, variables que está perfeccionando día a día a base de trabajo y esfuerzo.
El Club Deportivo Manchego está consiguiendo beneficiarse del talento que encierra el joven guineano. De hecho, a pesar de que los resultados no están acompañando, la medular encuentra en Junior una sólida visión de juego que favorece la creación de ocasiones.
El conjunto blanquiazul resiste a duras penas en la decimotercera posición tratando de agarrarse a la permanencia. Sus cifras ya están resonando en las apuestas deportivas, donde los pronósticos no son del todo favorables. Los manchegos suman 21 puntos -los mismos que el San Clemente, que sí ocupa plaza de descenso-, y están a 13 puntos del tramo que certifica el viaje a la fase de ascenso a la Segunda División RFEF. Tampoco la racha sellada en los últimos cinco partidos invita al optimismo, y es que se han acumulado dos derrotas y dos empates en encuentros que podrían haberse ganado con algo más de precisión de cara al gol. Es por ello que las cuotas crecen en su contra.
El brillo, eso sí, corre a cargo de Junior. El jugador, huyendo de individualismos, afirma estar centrado en ayudar al equipo. Destaca así la buena conexión que ha encontrado con otros compañeros más experimentados, como pueden ser Aláez o Popi. En cualquier caso, el potencial del guineano es altísimo -lo vemos cada domingo en su descaro con la pelota-, por lo que no sería de extrañar que en un futuro próximo acabara jugando en primera división.