ALGO PERSONAL:

11M en el recuerdo

Van ya 22 años. Y no hay palabras suficientes para expresar lo que se siente al recordar. No puedo imaginar el sufrimiento de los familiares que perdieron a su ser querido y se les quebró el corazón, les destrozaron la vida para siempre. No soy capaza de llorar tantas lágrimas cada día recordando la vida llena de ausencia, de la vida que pudo ser. Seguir viviendo es humano, pero ya no se vive igual.
    Hoy como todos los años iré a recordar y compartir con las familias los ausentes. Hoy ha salido un día soleado, pero hace unos años llovía y compuse esta poesía que hoy quiero compartir con vosotros como algo personal, algo que me salió del alma. 


LLUEVE, 11M: 

Llueve sobre Madrid,
sobre El Pozo,
Santa Eugenia,
Atocha y Téllez.
Llueve porque
el cielo llora desconsolado
por la sinrazón y la barbarie.

Hace 20 años, y lo siento
como si ahora mismo
oyera el sonido, seco y fuerte,
que me inquietó mientras me afeitaba.

La radio empezó a narrar los hechos.

No era el típico portazo
de la puerta del vecino que sale
a trabajar y cierra con prisa;
no era la puerta del garaje que
siempre cierra con la fuerza
de edificio joven y enérgico.

Era el ruido de los corazones
que se paraban en ese tren, partío,
que nunca llegaría a su destino,
porque, para 192, era
el viaje final.
Y hoy llueve sobre Madrid,
como si quisierais
lavar con vuestras lágrimas
nuestro dolor y nuestro recuerdo.

Y aquí estoy, bajo la lluvia,
pleno de recuerdo y memoria,
solo ante la realidad,
compartiendo el deseo
de construir un mundo mejor.

Nada cambió y nada sigue igual.

El mundo es mejor por la ausencia
de los asesinos.
Pero está más vacío, y lleno
de la nostalgia, por vuestra partida.

Llueve sobre Madrid
y es lluvia de vida preñada
de ilusión, de esperanza,
de anhelo porque cada vez
doláis menos, y vuestro
recuerdo abone la vida
de los que, sin conoceros,
cada día, os echamos de menos.

EPIFANIO QUIRÓS TEJADO
MADRID  11 de marzo de 2026