Aforismos, greguerías y otras escrituras: Clases particulares de catalán
Ante la negativa de la UE a aceptar el catalán como lengua oficial europea (se requiere unanimidad de los 27, y no la hay) nuestro gobierno se ofrece a pagar unas clases particulares para que el catalán se enseñe en las escuelas de los países que lo impartan fuera de su línea lingüística oficial. Una cesión y un gasto más, a ver si así se conforma el fugado y puede seguir chuleando al resto de españoles –él sigue siéndolo, mal que le pese– con los siete votos más caros de la historia. Porque no pagará el gobierno, sino nosotros, los gobernados.
Consejerosis: Enfermedad que padecen algunos políticos bajo cuyos efectos enloquecen y nombran consejeros por docenas a sus allegados para suplir sus carencias. Pero a un político que no sabe nada de nada no debería votarle ni su propia familia, con lo cual, ¡menudo ahorro!
Un tiro en el pie: No se entiende que una institución cultural acreditada y reconocida renuncie “motu proprio” a una parte de su historia junto con los méritos para ese reconocimiento manipulando las fechas de la manera más burda. Pero no hay gomas de borrar el tiempo y ponga la placa lo que ponga, el Grupo Guadiana tiene fecha de nacimiento: 1970. Y punto. Tomen nota los estudiosos de nuestras Letras para evitar futuros dislates.
Burricipio: Conjunto residencial habitado solo por pollinos que se rige por sus propias ordenanzas burricipales.
Obras púlvicas: Las que se hacen por cuenta del Estado. Salen por el doble de lo presupuestado y suelen levantar grandes polvaredas políticas.
Prontosaurio: Lagarto u otro animal de la misma especie que crece tan deprisa que no nos damos cuenta hasta que un día se nos echa encima.
Almacién: Lugar cerrado y generalmente cubierto donde se pueden guardar hasta cien unidades de cualquier cosa.
A la ley de “Solo sí es sí”, para cumplir la función de condón sanitario sexual solo le falta añadirle aquello de “mantenga un par de metros de distancia social”.
La sombra es un perro fiel que nos sigue a todas partes por la calle y se queda a la puerta cuando entramos en algún lugar.
La soledad es la cosa mejor repartida del mundo. Cada cual recibe su parte alícuota.
Ahora que el Estado está que lo tira perdonando las deudas a las CC. AA., podía hacer un pequeño esfuerzo más y pagarme los catorce plazos que me faltan del coche.
Del libro-diccionario Aforismos, greguerías y otras escrituras, en preparación.