Búsquese otro perro que le ladre, alcaldesa
El pasado sábado 12 de junio, el PSOE de Alcázar realizó un acto público para celebrar el ecuador de la presente legislatura. Como era previsible, tanto el Sr. Redondo como la Sra. Melchor, se endulzaron el oído con un relato de gestas heroicas al frente del gobierno municipal y de cumplimientos de promesas electorales a pesar de que la pandemia les había obligado a atender lo urgente. Mentira, las medidas más urgentes que adoptaron no tuvieron como causa el coronavirus, sino que se tomaron inmediatamente después de obtener la mayoría absoluta en las elecciones de mayo de 2019: la subida del sueldo de la alcaldesa y de su cohorte de incondicionales concejales liberados (entre un 20% y un 30%) e incrementar el IBI en un 25% a toda la ciudadanía, en uno de los fraudes políticos más inauditos de la democracia municipal. Un comportamiento doloso que torció la voluntad popular manifestada en las urnas, ya que, es obvio, el PSOE no hubiera obtenido el mismo resultado si hubiera incluido esas dos medidas en su programa electoral.
Aun así, los socialistas alcazareños no sólo presumen impúdicamente de mayoría absoluta, sino que también exigen la adhesión sumisa del resto de partidos políticos a sus actuaciones. Es como si un “trilero”, después de timar al incauto viandante, le pide que le aplauda. El ejemplo más reciente y significativo de esta conducta fue la severa amonestación que la alcaldesa hizo a Izquierda Unida y Equo en el último pleno extraordinario sobre la remunicipalización de Aguas de Alcázar, en la que nos recriminaba que no hubiésemos atacado como perros de presa al Partido Popular por haber privatizado la citada empresa, como si su partido no tuviera privatizado el suministro del agua en la gran mayoría de los pueblos y ciudades de nuestra región en los que gobierna, o como si el equipo de gobierno socialista de nuestra ciudad gestionara de modo directo la limpieza viaria, la ayuda a domicilio, etc.
Mire, Sra. Melchor, la remunicipalización de Aguas de Alcázar fue un banderín de enganche electoral, nunca un principio irrenunciable de su ideario político. El PSOE de Castilla La Mancha, además de refugio de la escuela concertada, es ferviente defensor de la colaboración público-privada en la gestión de los servicios públicos esenciales, y usted, en el improbable supuesto de que fuera partidaria de la gestión pública y directa, no tiene la valentía necesaria para morder la mano que le da de comer. Por tanto, no tenga la desvergüenza de pedirnos que nos comportemos como vasallos ante la princesa.
Coordinadora Local de Izquierda Unida de Alcázar.