Con Pepe Corredor en El Semanal

Por Rosalinda Tejera

Siempre he tenido claro que la profesión periodística debe ejercerse desde el rigor, con dedicación casi plena, con muchas horas de trabajo y sobre todo, con mucha vocación. Sin duda, se trata de un trabajo que requiere esfuerzo, ingrato a menudo y poco reconocido, pero también muy gratificante y especial, sobre todo cuando te permite conocer y acercarte a personas relevantes, estupendas, a personajes tan ilustres y enriquecedores como José Corredor Matheos (no me cansaré de decir que los colaboradores son para mí el mayor activo de cualquier medio de comunicación). Un privilegio, un placer.

Pepe Corredor ha regresado esta semana a nuestro pueblo, Alcázar de San Juan. Según nos confiesa, éste ha sido su primer viaje después de pandemia, en tren, a punto de cumplir 93 años y recuperado del Covid. El destino no podía ser otro que el corazón de La Mancha, donde el Poeta alcazareño ha vuelto a reencontrarse con sus paisanos y con la comunidad educativa de su querido "Jardín de Arena", en el que, aunque sus poesías y mayos han seguido sonando, se le echaba mucho de menos.

También le echábamos de menos en este medio de comunicación, aunque solo físicamente, pues sus escritos y colaboraciones han seguido acompañándonos durante los años de pandemia. Fiel, generoso, siempre atento a nuestra llamada, dispuesto a compartir desde la sencillez su impagable pluma, su gran talento, su casi infinito conocimiento.

Y así fue como le recibimos el pasado martes en El Semanal, sin café, pero con un abrazo sincero y una enorme sonrisa, agradecidos por volvernos a ver, encantados al pasar una tarde con él, al hablar desde la cercanía y el cariño de Poesía y Poetas, al compartir recuerdos, libreta y mesa.

Generoso y divertido, nos habla de su amistad con Rafael Alberti, Joan Miró, Dámaso Alonso o Gerardo Diego. Con todos ellos ha vivido buenos e imborrables momentos y nos explica que conserva cartas, dibujos y documentos fruto de aquellas amistades. Un legado que muchas universidades estarían dispuestas a adquirir por cantidades impensables, pero que el piensa donar a la residencia de estudiantes

También nos habló, por supuesto, del colegio Jardín de Arena, de la labor realizada al frente por Juan Garrido (exdirector) y demás profesores, quienes en su opinión, más allá de lo académico, realizan una labor admirable para formar buenas personas y buenos ciudadanos.

Nos confesó de nuevo el placer o privilegio que para él supone sentarse en un banco (si es posible, en el Altozano) o en un sillón cualquiera de casa simplemente para no hacer nada. "El aburrimiento es el mayor privilegio del mundo", insiste, aunque reconoce que le apasiona la lectura o que también le gusta ver alguna película cuando llega a casa. "Las películas que más me gustan las compro para tenerlas...Me gusta verlas varias veces, como leer los libros... He leído seis o siete veces la "Montaña Mágica", te gusta o no te gusta... Esa y "El amor en los tiempos del cólera" son las novelas que más me gustan... Y en las películas, hay algunas que no me canso de ver... como esa de Julia Roberts que discurre en una biblioteca...Notting Hill", comenta.

No quisimos entrar en mucha más materia, quisimos simplemente charlar con él, escuchar y aprender, recoger sus palabras, retenerlas, disfrutar... Un auténtico privilegio y un placer que hoy queremos compartir con nuestros lectores, especialmente con los más jóvenes. Algunos tal vez no sepan quién es JOSÉ CORREDOR MATHEOS, puede que no conozcan sus innumerables libros, su Poesía... Ojalá su reciente visita, este pequeño texto y su imagen en El Semanal sirvan para darlo a conocer entre aquellos lectores que aún no lo conocen.

En El Semanal estamos encantados de colaborar en la difusión de su gran obra, para que todos los alcazareños, grandes y pequeños, sepamos que entre nuestros paisanos más ilustres, aunque resida en Cataluña desde hace años, también tenemos un Premio Nacional de Poesía.