Crónicas desde el Corazón de Europa

Por Javier Mata

Pues sí! Después de un periodo de silencio no forzado, vuelvo al ordenador. Un silencio decidido por hastío. Un silencio por saturación. Un silencio por fatiga. Por aburrimiento. Por extenuación. Por desbordamiento. Por decisión propia, eso sí.

Harto del “monotema”. Cansado de ver que la saturación informativa sobre el particular no tiene visos de acabar. De ver cómo el “filon” se explota sin parar. De escuchar agoreros, salvapatrias, iluminados, neo-expertos, y adivinos. Cansado. Muy cansado.

Viendo cómo, después de la tempestad, los profesionales que cuido, los sanitarios, caen consecuencia de la experiencia y tension vivida. Al borde de ser uno más de ellos, de los que cayeron, estos últimos meses.

“He aprendido a no intentar convencer a nadie. El trabajo de convencer es una falta de respeto, un intento de colonizar al otro”. Decía el premio Nobel portugués José Saramago de quién celebramos el décimo aniversario de su muerte. Y sigo escuchando a mi alrededor a estos que nos intentan convencer de lo que sea, por supuesto sin importar. “Si la gente pensara una cuarta parte de lo que habla, este mundo sería un paraíso” decía otro grande de la literatura, el autor español mas leído después de Cervantes: Carlos Ruiz Zafón, que nos dejaba hace unas semanas. Pues eso es lo que echo en falta ahora que hemos sobrepasado el “ecuador” del verano. Un verano diferente a los anteriores. Sin “invasion” de España por extranjeros ávidos de sol y playa, pero de lleno en otra crisis: la económica.

Como digo no estoy para convencer a nadie, y quiero reflexionar muy bien lo que estoy escribiendo. Septiembre está a la vuelta de la esquina. La necesidad de recuperar la “normalidad" de la actividad económica es irrenunciable. No es una cuestión solamente de España, es necesidad Europea y si me apuran mundial. Quizás la realidad haga que el orden económico vaya cambiando en algunos aspectos, como lo hizo tras la crisis financiera de hace unos años. Pero está claro que no podemos esperar de nuestros gobernantes (políticos en general de todos los colores) que sean capaces de “pilotar” la vuelta a esa “normalidad” necesaria. Somos los ciudadanos los que tenemos que ser conscientes que nos toca a nosotros “pilotar” esa vuelta. Como siempre fue. Aunque luego vengan otros a intentar colgarse las medallas e intentar “convencernos” que ellos son los “salvadores”.

Verán, no podemos esperar a que la vacuna dichosa llegue porque antes o después lo hará (varias en realidad). No podemos seguir atorados pensando en un “nuevo confinamiento” imposible desde el punto de vista económico. Tenemos que ser responsables en la manera en cómo podemos recuperar esa “normalidad” que necesitamos, y tenemos que exigirlo a quienes nos rodean si no lo son. Pero sobretodo debemos ponernos de nuevo cada uno al frente de nuestro barco y navegar, como lo hicieron Magallanes y Elcano hace ahora 500 años para acabar dando la vuelta al mundo, pero sin miedo, porque igual que los gobernantes de entonces quedaron en tierra cuando se hicieron a la mar, ahora harán lo mismo. De nosotros depende. Solo de nosotros.

Les deseo queridos lectores toda la lucidez y el mayor coraje a partir de septiembre. Agradezco las muestras de interés recibidas estos meses que he permanecido en silencio. Por mi parte en septiembre  estas “crónicas” volverán a la “normalidad”. Con alguna modificación pero con su regularidad. Disfruten lo que queda de verano, recupérense y nos leemos en septiembre.


A bientôt!