Despotismo democrático

Artículo de opinión de la Coordinadora Local de Izquierda Unida de Alcázar

La dictadura es un sistema político en el que un poder absoluto impone por la fuerza sus mandatos a todos los ciudadanos, pese a carecer de legitimidad de origen y de control de ejercicio. El despotismo democrático consiste en idéntica voluntad de dominio absoluto por parte de un poder que cuenta con legitimidad de origen y control de ejercicio, pero que está dispuesto a imponer su voluntad a todos los ciudadanos, haciendo uso de la simulación y el engaño –que justifica con jactancia-, ocultando sus procedimientos con astucia –que celebra con alarde- y despreciando a sus oponentes con la descalificación y el insulto –que justifica en aras de un bien que tiene por superior-. Esta actitud dictatorial también puede darse en democracias consolidadas. Un claro ejemplo de ello es el comportamiento del equipo de gobierno socialista en el Ayuntamiento de Alcázar.

En efecto, el Partido Socialista obtuvo la mayoría absoluta en las elecciones municipales de mayo de 2019, además de por el voto útil del miedo al “trifachito” y por la desunión de los partidos situados a la izquierda del PSOE, porque, en su programa electoral, ocultó alevosamente a las vecinas y a los vecinos de la localidad una serie de medidas trascendentales que pensaba adoptar y que, indudablemente, hubieran provocado el rechazo mayoritario de la ciudadanía, tales como la subida del sueldo de la alcaldesa y de sus concejales liberados entre un 20 y un 30 por ciento; la cesión de la recaudación de tributos a la Diputación Provincial -a pesar de que tal labor venía siendo realizada con gran eficacia por los empleados públicos del ayuntamiento-, habiendo provocado una reducción de ingresos de 500.000 euros anuales; la creación de dos nuevas plazas de altos cargos, con funciones de comisarios políticos, dotadas de una retribución de directores generales; y, finalmente, la desproporcionada subida del Impuesto de Bienes Inmuebles en un 25%, incremento que se suma a la importante revalorización del valor catastral de las viviendas que se produjo en el año 2019.

Pero no sólo ocultó sus intenciones reales durante la pasada campaña electoral, el Partido Socialista también ha engañado a las ciudadanas y ciudadanos de Alcázar, pues ha incumplido el programa con el que compareció a las últimas elecciones municipales (léanse las páginas 101 y 102 – Hacienda y Régimen Interior), en el que se prometía que una de las líneas básicas de actuación sería la participación ciudadana en la toma de decisiones y, en concreto, se consultaría a los vecinos antes de proceder a la modificación de las Ordenanzas Fiscales. Sin embargo, ni la ciudadanía ni sus asociaciones más representativas han sido informadas o preguntadas con carácter previo a la aprobación de las nuevas Ordenanzas Fiscales para el año 2020 (incluida la subida del 25% del IBI). Tampoco han cumplido la promesa electoral de que se incrementaría la partida destinada a inversiones a través de los presupuestos participativos, ya que la cantidad presupuestada para 2020 sigue siendo la misma del año 2018: 85.000 euros.

Además de ocultar y mentir, todo les vale para pescar votos en cualquier caladero del censo electoral. En este sentido, no tienen pudor alguno en traicionar sus teóricos principios ideológicos e incluso la memoria histórica de su partido para mantenerse en el poder. Buen ejemplo de ello fue lo que sucedió el domingo día 6 de octubre de 2019, cuando la Sra. Melchor y el resto de concejalas y concejales del Partido Socialista asistieron a los actos religiosos organizados por la Archicofradía de la Virgen del Rosario para conmemorar su festividad en vez de participar en el homenaje a las víctimas del franquismo organizado por Izquierda Unida y que tuvo lugar, el mismo día y a la misma hora, en el cementerio de Alcázar, para conmemorar el 80 aniversario de los fusilamientos, a manos de los fascistas, de más de un centenar de personas republicanas, muchas de ellas socialistas, ejecuciones que se llevaron a cabo como ofrenda a la Virgen del Rosario, patrona de la ciudad. El Partido Socialista de Alcázar fue invitado formalmente por nuestra organización a dicho homenaje, habiendo asistido al acto algunos militantes socialistas a título personal. Sin embargo, en el colmo de la hipocresía, Rosa Melchor y su equipo de gobierno justificaron su inasistencia al homenaje a esos héroes de la II República alegando problemas de agenda (coincidencia con los actos religiosos organizados por una archicofradía), cuando Alcázar es un municipio laico, de conformidad con la moción aprobada por mayoría absoluta en el Pleno Ordinario del Ayuntamiento correspondiente al mes de mayo de 2016, moción que fue presentada por iniciativa de la Sra. Alcaldesa.

Y es que lo prioritario para este equipo de gobierno socialista, en el que un importante número de sus integrantes son profesionales de la política, es acceder al poder y mantenerse en el mismo el máximo tiempo posible. Para ello, no importa ocultar a la ciudadanía sus verdaderas intenciones o engañarla con promesas que no piensan cumplir. Una vez alcanzado en las urnas el objetivo de la mayoría absoluta, la Sra. Alcaldesa se cree legitimada para gobernar con despotismo democrático, ya que, más allá de la legitimidad que le ha otorgado el resultado de las últimas elecciones locales, existe una profunda razón de fondo que justifica y explica su voluntad hegemónica, y esa razón no es otra que la profunda convicción de que Alcázar es un feudo del Partido Socialista y sólo puede ser gobernada por este partido, lo que les otorgaría un plus de legitimidad previo y anterior al propio sistema democrático.  

No obstante, consciente de la impopularidad de las medidas antes mencionadas (subida de sueldos del equipo de gobierno, cesión de la recaudación de tributos, incremento del IBI, ETC.), la Sra. Melchor ha implementado las mismas dentro de los primeros seis meses de la legislatura, pues confía en que, con el paso del tiempo y con el apoyo incondicional de la red clientelar que tiene montada en nuestro pueblo, las vecinas y los vecinos se olvidarán de las mentiras e incumplimientos electorales del PSOE, dejando para los dos últimos años de mandato la inauguración de las importantes obras que se van a ejecutar en la ciudad –la mayoría con fondos europeos-, con la correspondiente campaña de publicidad y propaganda en los medios de comunicación -incluido el NODO en color de la Televisión Local-, para mayor gloria y exaltación de nuestra alcaldesa, presentada a la ciudadanía como la regidora de una ciudad que ella misma, con la megalomanía que le caracteriza, ha equiparado a cualquier capital centroeuropea.

Ante esta situación, y a pesar de la intensa campaña de denigración del adversario que realiza la Sra. Alcaldesa, hemos de manifestar a la ciudadanía de Alcázar que Izquierda Unida va a continuar ejerciendo una permanente vigilancia y una crítica incesante del despotismo democrático que viene practicando el equipo de gobierno socialista, con la fuerza que nos dan nuestras ideas y en coherencia con nuestro programa electoral.