¿Dónde estará, dónde estará ahora?

Santi, tantas cosas para recordar.

Por Tony Ramos Plaza

En esta fría mañana de enero,

tan difícil es para mí la más mínima concentración,

que voy a buscar el cielo acercándome a la ventana.

En el exterior están descolgando las luces,

con las que intentaron alegrar este año la Navidad,

mientras veo cómo se las llevan… recuerdo…

recuerdo que cuando las vi colgar me dije: Un año más…

Y no era un año más…

Todos estos meses vividos en zozobra e inseguridad.

Diez meses ya cercados por el temor,

diez meses mirando al cielo, suplicando,

pidiendo ayuda para librarnos de “este mal”.

El cielo… El Cielo Santi…

No lo he olvidado, sabes, esas cosas nunca se olvidan.

Fuiste tú que en una aciaga mañana de Mayo dijiste:

¿Dónde estará? ¿Dónde estará madre ahora?

¿Dónde, en qué lugar estará?

Cuando ella acababa de expirar y, tras los cristales

que a mis geranios daban luz, amanecía.

Y hoy, en esta aciaga mañana de Enero,

soy yo la que pregunto, ¿Dónde estás ahora?

¿Santiago, Santi, dónde estás?

Tan frío y tan solo, en esa oscura y gélida soledad,

en la que esta noche pasada en la distancia te sentía;

mirando ese retrato familiar, en cuya realidad

ya no estás.

Ahora, contra lo que siempre habíamos creído,

sabemos los dos que la Poesía no lo puede todo,

la Poesía, acompaña, ayuda, levanta, y a veces vence,

e incluso, generosa, nos presta sus alas…

… pero no redime, Santi, la Poesía no redime.

La verdad, ya lo hemos comprobado,

es que sólo la muerte redime, la muerte en su diálogo

con nosotros lo decide, “Ella”  pone el punto y final,

y ya no queda lugar para la duda, a partir de ahí

ya nada se puede hacer, ya nada se puede enmendar.

Ahora los buenos recuerdos.

¡Hay tanto bueno que recordar!  Querido Santi DEP