Las plagas de palomas se han convertido en un serio problema en pueblos y ciudades de España, en Alcázar también
Desde hace algunos años unas aves, tan simbólicas para las Paz, se han convertido en un gran problema en la mayoría de pueblos y ciudades y en muchos edificios de nuestro pueblo, son un verdadero problema de difícil solución, por razones culturales, del respeto que nos producen y por cuestiones técnicas a la hora de reducir su población.
No seré yo quien diga que el Ayuntamiento no está haciendo nada al respecto, pero lo que está claro por los resultados que no es suficiente.
Esto que a primera vista parece algo poco importante, estimo yo como otras muchas personas que los vecinos que tenemos que soportarlo en los tejados, balcones, terrazas, azoteas y patios interiores de nuestras casas si lo es y mucho por lo que les perjudican con sus excrementos y el deterioró de tejados, bajantes, terrazas y en los tendederos de la ropa.
En Alcázar hay zonas y edificios que literalmente están tomados por estas aves como son sitios tan emblemáticos como las iglesias, viviendas vacías, otras habitadas, el estado de porquería y excrementos que se acumula en las aceras, sobre todo cuando llueve ya es él no va más.
Hay verdaderas plagas en los tejados de casi todas las iglesias, en varias zonas de la calle Castelar, sobre todo en el antiguo cine Alcázar, en la calle Canalejas en el edificio del sindicato CC.OO. y en la antigua fábrica de guantes, en la calle Lorenzo Rivas, Avda. de Herencia y en multitud de calles y edificios de nuestra ciudad que es prolijo enumerar.
Algunos están tomados por éstas de forma preocupante por el peligro que corren estos edificios en días de lluvias abundantes, nevadas o tormentas.
En cuanto a la estética de éstos y de las aceras suponen un deterioro y una mala imagen de los mismos y no digamos el incordio para los viandantes, sobre todo en días de lluvias y heladas. Seguro que las soluciones no son fáciles ni sencillas, pero este no es un problema menor, aunque hasta hora, no se haya tomado como tal.
Estimo que a nuestros gobernantes municipales, entre otras muchas gestiones que tengan que realizar en el día a día y el que utilizan en actos de representación no siempre justificables, sobre todo en número de asistentes, les quede tiempo para intentar solucionar tan engorroso tema al igual que se hace con el tema de los excrementos caninos, aunque en este tema también hay mucha tela que cortar.
El problema está en que en los excrementos caninos el ayuntamiento se puede dirigir a sus dueños, mientras en el de las palomas éstas no tienen dueño y si vecinos de los edificios donde están aparecen por docenas y los viandantes que transitan por las aceras donde estos edificios están ubicados, algunos bastante deteriorados, abandonados, esto sí supone un verdadero peligro en determinadas circunstancias climatológicas.
Desde esta humilde reflexión o llamada de atención ruego a los concejales de Medio Ambiente, de Obras y Servicios y a la Sra. Alcaldesa del Ayuntamiento de Alcázar de San Juan, que se pongan en marcha iniciativas, aparte de las que ya se estén tomando, para que este problema al menos se reduzca considerablemente, pues considero que este problema con el ritmo y las medidas que hasta ahora se vienen tomando, está claro que son totalmente insuficientes, yo no tengo desgraciadamente ninguna idea en este caso que aportar, si la tuviese la daría, o lo mejor si digo lo que pienso cuando tendemos la ropa recién lavada la que hay que montar, pues a lo mejor algunos ecologistas amigos míos me dirían algún qué otro disparate, pero en mi caso, el de mi señora y en él de muchos vecinos y vecinas los quisiera yo ver, que muchos de estos de chicos se han hartado a comer palomas en los cocidos que le ponían sus madres y sus abuelas y no quiero dar nombres, pero sé donde viven y como se llaman.
Reciban un cordial saludo.