LAS COSAS CLARAS

Se fue 2020, pero el Covid 19 se quedó. Llegó 2021 y esperamos que las vacunas sean la solución

Por Joaquín Arias Abengózar

Dice un refrán español que la esperanza  es lo último que se pierde,  en esas estamos la mayoría de los seres humanos, aunque algunos y algunas se empeñen en echarle la culpa al Gobierno, no hay que ser un lumbreras para darse cuenta es que estamos ante una pandemia sanitaria muy agresiva que hasta ahora todos los países del universo la están padeciendo, unos más que otros y que solo los países mejor preparados sanitariamente, son los que mejor lo están llevando. Por cierto,  algunos no están saliendo  en las grandes cadenas de la “desinformación”.
    

El 2020 ha sido malo y cruel, pero peor con los países más pobres y las personas más vulnerables, los mayores, los que tienen enfermedades crónicas, discapacidades importantes y bajos de defensas inmunológicas.
    

Este 2020  ha dejado mucho dolor, rabia, impotencia y mucho vacío interior en las personas, familias, amigos, compañeros, vecinos y allegados con los que hemos compartido muchas cosas hermosas y otras no tanto, trabajo, amistad, ocio, aficiones, desgracias familiares,  también hemos celebrado y compartido momentos que nunca olvidaremos, porque nadie o casi nadie se va de nuestra memoria y más si ha sido buena persona y buen amigo.
    

Casi todos hemos perdido a personas cercanas, muy queridas, que han dejado una huella importante en nuestra memoria y un dolor que tardará en calmarse y sosegarse,  cuando se pierde a una persona querida, respetada, y cuando todavía no has asimilado el golpe otra y otra y otra más, en mi caso como en el de muchos, han sido varios en la asociación, compañeros de trabajo de mi juventud en Alcázar, la última tía que me quedaba, una de las personas que más me ha querido, amigos y compañeros de mil batallas que sería prolijo relatar en Alcalá de Henares, esa otra ciudad que amo tanto como esta Alcázar de mis ancestros, donde nací y crecí hasta que me fui a cumplir el servicio militar y en la que me quedé 44 años más.
    

Demasiado dolor y penas para una persona ya bien entrada en años y con bastantes achaques que merman mis fuerzas y fortaleza, mi salud, mis defensas inmunológicas, pero no las ganas de vivir y luchar aunque solo sea por ver crecer a esa nieta y nieto que son los que me quitan las penas y me dan aliento para seguir.
    

2020 ha sido un año muy duro para la clase trabajadora  por cuenta ajena y propia, y esos pequeños comerciantes, hosteleros, pequeños empresarios, trabajadores autónomos y de cooperativas, pequeños agricultores, granjeros, hortelanos, que aunque ellos no tengan en algunos casos conciencia de clase obrera, lo son y lo sufren y si no, ahí están las consecuencias. Que vayan tomando nota de dónde están los suyos.
    

Qué decir de los negocios, por miles en España y millones en todo el mundo entero, de gente que tiene que salir todo los días a ganarse lo que se come él y su familia, y que después de sacarlos adelante durante muchos años e incluso negocios y empresas pequeñas y medianas que han crecido o se han mantenido en muchos casos desde sus abuelos, ahora esta pandemia se los está llevando como las grandes catástrofes de la naturaleza por delante arrasándolas a su paso.   
    

Pero todo, afortunadamente ,no ha sido malo, la clase trabajadora por cuenta ajena o propia con pequeños negocios o empresas de todo tipo, sobre todo de los sectores y trabajos esenciales, con los sanitarios a la cabeza, han demostrado una vez más quienes son los verdaderos pilares de nuestra económia y de los servicios esenciales, NO SON LOS GRANDES CAPITALISTAS Y EMPRESARIOS, los que salvan la situación económica y social en circunstancias tan extremas como esta.
    

Los verdaderos PATRIOTAS son los que aún sabiendo que se juegan la vida, no dudan en arriesgar la suya para salvar las nuestras. Esos son los garantes de los pilares de nuestra sociedad democrática, y no esos salvapatrias que enseguida que se tocan sus intereses y sus privilegios, amenazan con SALVAR España y llevarse por delante al que no comulgue con  “sus ruedas de molino patrio”.
    

2021 llega con  la esperanza deseada y con las vacunas bajo el brazo, quiera Dios que pronto veamos la luz al final  de este túnel y la guadaña de este Virus Maldito se vaya a hacer puñetas cuanto antes, y  que todos aprendamos las lecciones que este mal bicho nos está dando, aunque haya irresponsables que estén actuando de forma tan insolidaria.
    

Además de multas habría que aprobar una Ley por UNANIMIDAD que les obligara a las labores más ingratas del pueblo o ciudad de residencia, y además gratis, por irresponsables.
    

Debemos tener objetivos comunes, el primero salvar vidas por delante de la economía, luego procurar por humanidad y justicia reforzar al máximo posible las medidas sociales sin cicaterías por parte de nadie. Nadie se debe quedar fuera de ese Escudo Social Público del Estado y de las Instituciones Europeas, sobre todo las personas y sectores más vulnerables, no valen cicaterías ni controversias a cambio de ganar votos o voluntades inconfesables.    
    

Cómo se puede negar la subida del salario mínino o pretender bajar las pensiones de los que se jubilen a partir de ahora con fórmulas y pretextos perversos para los que el mejor capital es la venta de su esfuerzo y trabajo, durante los mejores años de su vida de formación y luego de vida laboral?, eso es una mezquindad, lo diga o proponga quien lo proponga, ya vale de mentiras y ponerse siempre al lado de los más fuertes y poderosos, en esta crisis como en todas, la catástrofes y las guerras, quienes más pierden son los mismos, eso está más visto que los tebeos.
    

Hay que ser muy bucaneros y tener mala fe y peores hechos para negar la mayor. Si la gente no tiene dinero suficiente en los bolsillos para hacer frente a los bienes de consumo más necesarios, comprará menos y de peor calidad, y las ventas de los productos caerán en picado,  muchos establecimientos, los más vulnerables, se verán obligados a cerrar y se perderán empresas y muchos miles, incluso millones, de puestos de trabajo,  la producción se reducirá drásticamente en los demás sectores productivos y se seguirán perdiendo puestos de trabajo y las plusvalías que éstos generan con los que se sustentan los servicios públicos y las políticas sociales.
    

En estas situaciones  y en otras parecidas a éstas, lo que ha de prevalecer es el sentido común, la solidaridad de los más fuertes con los más débiles, no de forma paternalista, sino por justicia y humanidad.
    

No se debería dejar a nadie atrás, por eso esta crisis se debería solventar de forma diferente a las anteriores. Según mi entender se deberían tomar las siguientes medidas entre muchas otras.
1º Seguir reforzando el ESCUDO SOCIAL..
2º Fortalecer y mejorar la Atención Social y Sanitaria.
3º Mejorar el Poder Adquisitivo de los trabajadores/as, pensionistas de bajo nivel económico y de las personas con distintas discapacidades.
4º Reforzar todos los Servicios Públicos de todas las Administraciones del Estado, especialmente los SERVICIOS ESENCIALES.
5º Reforzar la Industria Nacional, con fabricación propia, pues depender tanto de los países terceros como está pasando ahora, que hasta las mascarillas tienen que venir de fuera y no digamos de las Vacunas, tomemos como ejemplo a Alemania, Países del Norte de Europa, China y otros Países Emergentes y su desarrollo.  
    
Impulsar la recuperación del Comercio de Proximidad, de la agricultura, la pesca, el turismo de interior y de playa, la pequeños y medianos comercios y  empresas de servicios y mantenimiento que son muchas, la hostelería, el transporte ferroviario de pasajeros y mercancías y todo lo que tenga que ver con las nuevas tecnologías y todo lo referente al medio ambiente y cambio climático.

Joaquín Arias Abengozar, con mis mejores deseos para todos en este nuevo año.