LAS COSAS CLARAS

Sra. alcaldesa, ¿Qué le está pasando al comercio de la Castelar?

Por Joaquín Arias Abengozar

Como si se tratase de velas que poco a poco se van apagando, los iconos más importantes de esta ciudad moñigona hace muchos años que se vienen diluyendo y apagando a fuego lento. Es verdad que la crisis del 2.008 y la actual de Cornavirus 19 la están acelerando. Primero fue el transporte de mercancías por carretera el que le quito mucha clientela al ferrocarril, al igual que los coches le están restando cada vez más viajeros al tren, sobre todo a Madrid y Toledo.

El sector de las grandes bodegas que había cercanas a la Estación cerraron, después fue MACOSA, los depósitos de máquinas desaparecieron, igual que decenas de vagones cisterna y de mercancías, luego los talleres, y muchos trabajadores se jubilaron anticipadamente a través de circulares en la Renfe con menos de sesenta años en muchos casos, lo que fue un reconversión silenciosa, como después se dio con la mecanización del campo, la desaparición de las huertas y del sector ganadero.

No solo la estación del ferrocarril ha sufrido una decadencia silenciosa hasta nuestros días que a cualquier alcazareño le parte el alma cuando ve lo que antes era, y significaba para Alcázar  en su económia y vida social y en lo que se está quedando.

El Paseo de la Estación ya no es ni sombra de lo que fue, pues bares y comercios  de gran renombre y categoría, pasaron a mejor vida y los que quedan tienen que utilizar mucha fuerza y voluntad para seguir adelante.               

Aquel duro golpe se amortiguó con la construcción del Hospital Mancha Centro y  el desarrollo de nuevos barrios en torno a la Avenida de la Constitución.

Con la creación de los Multicines y la creación de una nueva área de Ocio en torno a la Hostelería, pues éste que antes se encontraba en la zona de la calle ferrocarril y el tramo de la Castelar hasta la Esquina de los Hijos de Matías el Sastre se llevó un  golpe muy duro, del que todavía no se ha recuperado.
Cerraron o cambiaron de negocio los bares Alcázar, el Brillante, la Casa del Vermut o de Federico, el Malvestio o Pepe Luis, los cines Crisfel y Alcázar, las tiendas de frutos secos, las carnicerías de Herminio y Vicente el yerno de Cascabel, Albino Manzanares, Alderete, Ferretería Castillo, ultramarinos Montoya, la Joyería Lubián y otras, hasta el Kiosco de la Benita cerro, y el  Casino se apaga como la luz de una vela
    

La cangrena del eje comercial por excelencia de la ciudad sigue su decadencia y ésta no solamente ataca a la Castelar, pues las calles adyacentes sienten su agonía comercial, así como en la Plaza de España, ahí tenemos la mítica tienda de la Manola y otras, el mercado municipal, y el pasaje de mi tío abuelo Francisco Muñoz Arias, que sueño cada día en que se pudiese transformar en una galería de alto nivel de comercios y cafeterías no solo en la planta baja sino que también en sus plantas superiores, tipo Corte Ingles.

El último golpe a la salud económica de la columna vertebral del comercio de la Castelar y de los barrios más antiguos de Alcázar, se lo han dado las grandes y medianas superficies, los Chinos y las Franquicias, poniendo muy cuesta arriba la recuperación económica y social de todo el pequeño comercio de la ciudad. Solo faltaba la prueba de resistencia y de la voluntad que exige esta pandemia, que tantas vidas, pequeños  comercios, empresas y empleo, se está llevando con ella.

Por eso me parece una tomadura de pelo que se diga que con más alumbrado en Navidad se va a ayudar a vender más y sacar de  la CARCOMA que durante varias décadas se está comiendo el pequeño comercio y la hostelería de Alcázar.

La gente comprará con luces de Navidad y sin ellas cuando tenga más dinero en la cartera y en el bolsillo, y eso se consigue creando empleo estable y no precario, además de con unos sueldos dignos, también para los contratos que hace la JCCM y los Ayuntamientos empezando por el nuestro todos los años para mitigar el paro.

No me parece correcto el facilitar la instalación de más grandes superficies comerciales en nuestro termino municipal, mientras al pequeño comercio y a la hostelería de la ciudad se lo come  la Cangrena desde los dedos de los pies hasta la ternilla de las narices. De qué valen luego las subvenciones, los días de no sé qué y tanto postureo, si luego fiscalmente se les trata igual que a las grandes superficies, empezando por la tarifa mínima del agua y alcantarillado cuando no la consumen.  

No se debe tratar fiscalmente igual a un comerciante del mercado municipal, tienda de comestibles en la avda. de Cervera, papelería en el Porvenir o en el Santo, tienda de ultramarinos en la calle Recreo, el Parque Cervantes, así como a los bares modestos,  como a Carrefour, Mercadona, Día , Ahorra Más y el Hotel Intur o Barataría, etc.

Sra. Alcaldesa, mis conocimientos en económia son escasos, y menos en administración y gestión de empresas, y de estrategia industrial y comercial, pero el sentido común, que es el menos común de los sentidos, me da la impresión que mientras esta Pandemia no remita y se desarrolle más el sector industrial, el de Servicios Públicos a la Ciudadanía, sin empresas piratas, la Construcción, el turismo de interior y sectores importantes para la alimentación como el agrícola y  ganadero, la cosa pinta mal por más luces que se pongan por Navidad.

Como el tema tratado es muy serio y de muy difícil solución, le sugiero  como vecino y contribuyente de Alcázar,  que como AMA DE LLAVES de nuestro recursos económicos municipales, deseando lo mejor para nuestra Ciudad y para nuestros vecinos, como Vd. a menudo suele decir, que encargue a quien sepa, de lo que aquí con toda modestia y respeto, le sugiero un Plan Especifico para parar cuando menos la Cangrena que afecta al Comercio y Hostelería del Paseo de la Estación, Castelar, Plaza de España y demás barrios de la Ciudad, para que  esta sangría se pare y sea valiente, tome nota de las alcaldesas de Paris y Barcelona y apueste sin ambigüedades, si le deja el Sr. Page, por el pequeño y mediano  cComercio de proximidad, frente a franquicias, grandes superficies o plataforma de la distribución como son esos TIBURONES FINANCIEROS, Como Amazon y otras.

J. Arias