Una vuelta rápida por Alcázar de San Juan
06 de mayo de 2020 (23:38 h.)
Por Ernesto Buido
Salgo al banco a pagar el alquiler. Está cerrado ¿Será por el coronavirus? Miro a mi alrededor y no hay atisbo de vida ¿Me habré equivocado de planeta?
Miro el móvil y veo que es día uno de mayo 2020. Y recuerdo... Decido aprovechar el tiempo y buscar a unos amigos y que me inviten a gambas como otros años.
Cojo el coche para ir más rápido. Hasta Dios está confinado en las Iglesias ¿Y éstos? ¿Ánde andarán? ¿Comiendo gambas en casa o quizás tratando de dormir contando países? (cuando hago eso llego al uno y me quedo roque).
Esto va a traer cola. Hablo ahora de la circulación vial. Hace tiempo me convencí que mezclarse, rozarse, besuquearse y prodigarse no era un buen plan. Y ahora llega este bicho malvado poniendo aire. A ver si aprendemos a volar para algo y no para traernos peligros difíciles de dominar.
Habituados en estos dos meses hay conductores acaparando la vía como si fuera suya cuando en realidad fue de todos. Las velocidades han aumentado así como sus derechos a usarlas como vean a través de las gafas oscuras y la mascarilla. Teníamos hábitos malsanos, pero creo que esta situación nos va a traer otros no menos saludables. Lo siguiente será petar la unidad de salud mental. Contra esto hay dos medicinas: resiliencia y serendipia.
Ernesto Buido.