Día Internacional de las Cooperativas

Juan Miguel del Real

Hoy, 4 de julio, conmemoramos el Dia Internacional de las Cooperativas bajo el lema “Cooperativas por un mundo en paz” y por ese motivo queremos poner en valor el orgullo de pertenencia a la gran familia del cooperativismo agroalimentario de nuestra región.

Las cooperativas agroalimentarias nacieron para defender los intereses de los pequeños y medianos agricultores, dotándose de estructuras empresariales propias que les permitiese transformar sus producciones y salir al mercado directamente, haciendo que los beneficios generados en dicha actividad se distribuyan entre los propios socios en función a su participación en la actividad cooperativizada. Este modelo empresarial, con sus defectos y sus virtudes, ha sobrevivido durante décadas, en algunos casos más de un siglo de actividad ininterrumpida, y a día de hoy sigue generando valor y riqueza en el medio rural de la región.

Los datos así lo acreditan. El cooperativismo agroalimentario en Castilla-La Mancha está representado por 558 empresas cooperativas que trabajan día a día para defender los intereses de los más de 158.000 socios que conforman su base social a lo largo y ancho de las cinco provincias de la región; empresas que generan valor y riqueza en nuestro medio rural que se cuantifica en los más de 2.800 millones de euros de facturación agregada, más de 6.600 empleos directos y decenas de miles de empleos indirectos. Y, aún más importante, lo hacen de manera sostenible a lo largo de los años.

Sí, las cooperativas somos la encarnación de la triple sostenibilidad, pero no porque sea un empeño pasajero que responda a una moda a la que otros modelos empresariales tratan de subirse ahora para aprovechar los vientos favorables del entorno social. No.

Las cooperativas llevamos en nuestro ADN la sostenibilidad social por nuestro arraigo al territorio que las vio nacer; porque no nos deslocalizamos en los momentos de dificultad; porque vinimos para quedarnos creando vínculos estables con el entorno social en el que nos asentamos; porque generamos cohesión social y somos motor del desarrollo local favoreciendo la lucha contra la despoblación y demostrando un gran potencial para favorecer el desarrollo económico endógeno.

Igualmente llevamos en nuestros principios fundacionales los valores de la sostenibilidad económica porque encarnamos mejor que nadie el funcionamiento democrático de la empresa tanto a nivel social, al fomentar la democracia participativa en la toma de las decisiones, como a nivel económico, al no deslocalizar el beneficio y distribuirlo entre nuestros socios; y porque generamos empleo de calidad, estable, conciliador, inclusivo y participativo en el devenir de la empresa, demostrando ser un modelo resistente, resiliente y flexible a la hora mantener la empresa y el empleo incluso en los peores momentos de crisis económica.

Y, por supuesto, las cooperativas somos los mayores garantes de la sostenibilidad medioambiental dado que nuestro territorio es nuestro centro de trabajo y fomentamos prácticas empresariales respetuosas con los principios de la economía circular, la bioeconomía y la eficiencia energética mediante el uso de las energías renovables.

Por todo ello, sí, estamos orgullosos de nuestras cooperativas y de ello presumimos. Hablemos bien de nosotros y de lo nuestro, esa será la mejor tarjeta de presentación para abordar con éxito los retos de futuro y atraer a las nuevas generaciones para que hagan del cooperativismo su proyecto de vida.

¡Feliz Día Internacional de las Cooperativas! “Cooperativas por un mundo en paz”