HOJAS SUELTAS. La siesta
Es la hora de los sueños urgentes, los que no pueden esperar. El músculo duerme. Aletea el espíritu, que va a despertar renovado y otro. A veces, la siesta se rompe por esa llamada que nos avisa de algún riesgo inminente o por la voz del pariente lejano que nunca tiene en cuenta los husos horarios entre continentes.
El tiempo de la siesta pertenece a otra dimensión, es distinto al tiempo aristotélico del que formamos parte, y admite otra medida. En su brevedad puede ser infinito y a su cobijo pueden ocurrir cosas: que alguien encuentre, por fin, un trébol de cuatro hojas o que algún político en horas bajas (hay legión) prenda la mecha de una nueva guerra en cualquier parte donde se arrojen drones y misiles con el mismo ardo bélico con que se arrojan tomates en la famosa tomatina de Buñol.
Enemigo de la siesta es el insomnio. El insomnio es la nada, el no ser, ni estar. O estar fuera del tiempo. De cualquier tiempo.
No siempre se han de poner los puntos sobre las íes. A veces hay que ponerlos sobre las comas. Es el caso del punto y coma que casi nadie usa correctamente.
Eurofiasco o Europifia: Intento fallido de armar una confederación de estados al estilo yanqui. Lo visto hasta ahora es la incapacidad del ente para solucionar ninguno de los problemas importantes de los estados miembros.
Antropello: Arrollar a alguien en un algún lugar cerrado y oscuro.
Memorragia: Se produce cuando la memoria se desborda y nos salen los recuerdos hasta por las orejas.
Extasionamiento: Estado mental de arrobo motivado por la visión de algo de excepcional belleza.
Poderdumbre Cuando el poder se corrompe se convierte en una mera cloaca, aunque siempre trata de seguir gobernando porque siempre hay quienes le apoyan, aunque sea a nariz tapada.
Ahuyentamiento: Cuando los impuestos municipales son altos muchos contribuyentes salen de estampía buscando lugares más acogedores.
Requiescante: Colonia o bálsamo que se aplica a los cadáveres para que huelan bien (o menos mal).
Nochicia: Información, conocimiento de algo que se comunica por la noche.
Temblarios: Mitad monjes, mitad soldados pero cuando se ponían en plan guerrero temblaba el suelo bajo los cascos de sus caballos,
Ya que hasta ahora no lo ha hecho, la Unesco debería declarar la siesta como Patrimonio cultural inmaterial de la Humanidad en aras de una buena salud física y mental.