La Real Academia de Medicina de Castilla-La Mancha celebra en Albacete una sesión de investigación básica con destacados investigadores del campo de la neurociencia
La Real Academia de Medicina de Castilla-La Mancha ha celebrado en el salón de grados de la Facultad de Medicina de Albacete una sesión ordinaria titulada “De la Investigación Básica a la Medicina Regenerativa y la Ingeniería de Tejidos: la Histología en el siglo XXI”.
Un encuentro que ha contado como ponentes con la participación de la profesora y doctora Isabel Fariñas Gómez, catedrática de Biología Celular de la Facultad de Biología de la Universidad de Valencia; el profesor y doctor Miguel Alaminos, catedrático de Histología, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Granada; el profesor y doctor Rafael Luján, catedrático de Histología de la Facultad de Medicina de Albacete, de la UCLM; y el profesor y doctor José Manuel Juiz, catedrático de Histología de la Facultad de Medicina de Albacete, de la UCLM.
En concreto, la profesora Isabel Fariñas, una de las galardonadas en la edición de 2024 de los Premios de Investigación Nacional, hizo un repaso de los hallazgos en materia de biología celular en investigación fundamental en las últimas décadas que cambian la visión de cómo abordar problemas de medicina regenerativa. De hecho, la doctora Fariñas es la coordinadora del grupo de Neurobiología Molecular de la Universidad de Valencia, con más de 100 artículos publicados, y centra su trabajo investigador en estudiar los mecanismos responsables de la regulación de las células madre del cerebro.
En su ponencia, la doctora Fariñas hizo un repaso de las aportaciones de sus investigaciones a la biología de los factores neurotróficos y las células madre neurales y sus aplicaciones al tratamiento de enfermedades neurológicas como la enfermedad de Párkinson. Y es que el descubrimiento de las células madre pluripotentes inducidas, capaces de formar cualquier tipo de célula, ha supuesto una revolución tal y como expuso la investigadora valenciana “porque los investigadores podemos convertir una célula epitelial en una neurona mediante reprogramación celular, un gran avance fruto de un recorrido largo de muchos años de trabajo”.
El profesor Alaminos centró su intervención en hablar de la fabricación de nuevos medicamentos tisulares como productos de terapias avanzadas. En concretó habló de la fabricación por parte de su su grupo de investigación de un modelo de piel artificial que se está utilizando para tratar a los grandes quemados, “con una gran eficacia”, un modelo de córnea artificial “que ya se ha implantado en un grupo de pacientes con ceguera”, así como un paladar artificial implantado también con éxito en dos niños que presentaban fisura palatina.
El catedrático de Histología granadino dejó claro “cómo los histólogos del siglo XXI podemos fabricar tejidos artificiales a partir de células vivas y biomateriales, convertirlo en un medicamento e implantarlo en los pacientes para curar distintas enfermedades”. Sobre la utilización de algunos de estos hallazgos el doctor Miguel Alaminos aseguró que “en el caso de los grandes quemados hemos conseguido salvar la vida de muchas personas, porque los pacientes con un 80% de quemaduras en su cuerpo tiene una esperanza de vida muy baja, menor del 5%, y gracias a la piel artificial estamos consiguiendo una supervivencia cercana al 80%”.
Todos estos avances de gran utilidad son fruto, como apuntó el profesor doctor Alaminos de muchos años de trabajo de investigación básica, para luego llegar a la investigación traslacional hasta que estas investigaciones tienen una aplicación clínica en el paciente, que también es una parte compleja de la investigación”.
Por su parte, el profesor doctor Rafael Luján, puso de manifiesto en su ponencia cómo las técnicas histológicas que se utilizan por parte de los investigadores habitualmente en el laboratorio ayudan a entender como se alteran los circuitos cerebrales en la enfermedad de Alzhéimer, y específicamente cómo se altera la maquinaria molecular de los contactos sinápticos, que se denomina sinapsis, “que a día de hoy es uno de los rasgos histopatológicos que más se alteran en esta enfermedad neurodegenerativa y que es el causante del deterioro cognitivo”.
En este sentido, el profesor Luján ofreció una visión más prometedora de los últimos avances de su grupo en este campo, que pasan por utilizar un fármaco que han conseguido a través de una colaboración con un laboratorio farmacéutico en Estados Unidos, “para aplicarlo a nuestro modelo animal preclínico de la enfermedad que tenemos y ver si ese medicamento que actúa sobre la sinapsis es capaz de mejorar cognitivamente en los animales”.
Asimismo, Rafael Lújan reconoció que la alteración de las sinapsis en personas con alzhéimer comienza cuando ya hay rasgos patológicos pero no muestran todavía síntomas, es decir, 15 años antes del comienzo de la primera fase, la leve de la enfermedad, “y esa es la ventana terapéutica en la que hay que actuar para prevenir el deterioro cognitivo”.
Por último, el también catedrático de Histología de la Facultad de Medicina de Albacete, el profesor doctor José Manuel Juiz, centró igualmente su intervención en esta sesión científica en cómo se relaciona la sordera del envejecimiento con la enfermedad de Alzhéimer “porque recientemente se ha encontrado que es el factor de riesgo más relevante de todos los que se conocen y que se pueden controlar”.
Por ello, el investigador detalló que su grupo de investigación trata de desentrañar el misterio sobre el por qué la sordera es el factor de riesgo más importante de este tipo de demencia desde el punto de vista biológico. “Los resultados hallados son de muy reciente aparición, tanto que algunos de ellos todavía no están publicados, pero tienen un interés suficiente para avanzarlos en esta sesión de la Real Academia de Medicina”.