La rodilla de Alaba enciende las alarmas en el Madrid
Cuando parecía que David Alaba por fin empezaba a dejar atrás la pesadilla de las lesiones, cuando ya había recuperado cierta continuidad sobre el césped y volvía a mostrarse cómodo en el centro de la defensa del Real Madrid, su cuerpo le ha vuelto a fallar. Una recaída que trastoca los planes del equipo… y también los pronósticos en las apuestas fútbol, donde su recuperación era vista como un factor decisivo para el tramo final de la temporada.
Una recaída dolorosa en todos los sentidos
Todo comenzó en el partido frente al Getafe, hace apenas unos días. Alaba arrancó como titular, sin aparentes problemas, pero algo no iba bien. Lo notó él, lo notaron los médicos, lo notó hasta Ancelotti, que no dudó en sacarlo en el descanso. A partir de ahí, silencio durante unos días, exámenes médicos y, finalmente, el peor de los diagnósticos: rotura de menisco en la misma rodilla donde, hace poco más de un año, se rompió los ligamentos cruzados.
No se puede olvidar que Alaba ya estuvo casi 400 días fuera tras aquella primera lesión, y que apenas ha podido encadenar unos pocos partidos seguidos desde su regreso.
Una defensa bajo mínimos… otra vez
Lo más preocupante de todo esto es que la baja de Alaba no llega sola. Coincide justo con la lesión de Rüdiger, también con problemas en el menisco y con la rotura muscular de Ferland Mendy, que se perderá tres meses. Así, en cuestión de días, el Madrid ha pasado de tener una línea defensiva sólida y con alternativas a un verdadero rompecabezas que Ancelotti tendrá que resolver con lo que tenga a mano.
Y si bien hay talento joven en la plantilla, lo cierto es que la experiencia escasea en los momentos decisivos. Con las apuestas La Liga dándole serias opciones de arrebatarle el título al Barcelona y el Mundial de Clubes programado para junio, el calendario no da tregua y las bajas empiezan a pesar de verdad.
El calendario no espera
Ahora que se sabe con certeza que Alaba estará fuera hasta, como mínimo, el final de la temporada, el club trabaja con el objetivo de tenerlo disponible para el Mundial de Clubes. Todo dependerá, por supuesto, de cómo evolucione la recuperación tras la operación. De momento, lo único claro es que el Real Madrid tendrá que cerrar el curso sin una de sus piezas clave en la zaga.
¿Y ahora qué?
Lo cierto es que el Real Madrid ya se ha acostumbrado a convivir con las bajas, porque si algo ha marcado esta temporada, además de ciertos altibajos futbolísticos, ha sido la cantidad de lesiones que han golpeado al vestuario. Y aunque no es excusa para nadie, sí que es un factor que condiciona la planificación y obliga a exprimir al máximo a los jugadores disponibles.
Para Alaba, esto significa volver a empezar. Otra vez. Volver a pasar por quirófano, volver a rehabilitarse, volver a mirar desde la grada lo que antes era rutina. Pero si algo ha demostrado el austriaco es que no se rinde fácil. Y si el cuerpo le deja, seguro que volverá.