“Amores que no”: Mario Garzía presenta en Alcázar una colección de relatos sobre el desamor y la melancolía

El joven autor alcazareño, acompañado por la concejala de Cultura, Cristina Perea, compartió en el Aula de Teatro de la Casa de Cultura una obra íntima, emocional y profundamente reflexiva

El Aula de Teatro de la Casa de Cultura acogió este sábado la presentación del libro Amores que no, primera obra literaria de Mario Garzía, un compendio de relatos breves centrados en el desamor, la tristeza y las relaciones que no llegan a funcionar. La presentación contó con el respaldo de la concejala de Cultura, Cristina Perea, quien acompañó al autor en un acto emotivo y cercano.

Amores que no es un libro triste, complicado de vender, pero necesario”, explicó Mario Garzía ante el público, señalando que la escritura de estos relatos fue “una forma de comprender lo que ocurría dentro de mí, de ponerle nombre a las emociones y también de disfrutarlas”.

El autor, conocido en el ámbito local por su vinculación al mundo audiovisual, confesó que con este libro ha encontrado en la literatura “una vía más sencilla y autónoma para contar historias”. “Me gusta narrar, me gusta contar. Y ahora la literatura me permite jugar, experimentar y encontrar mi voz”, declaró.

Cristina Perea, visiblemente emocionada, destacó la dimensión personal de esta presentación, recordando su vinculación con el autor desde que fue su alumno: “Cuando me dijo ‘he escrito un libro y quiero presentarlo contigo, me emocioné muchísimo. Es un joven con talento y sensibilidad, y merece todo nuestro apoyo”. La concejala subrayó además el carácter cinematográfico de los relatos, “muy fáciles de leer, con ese poso de tristeza que no amarga, sino que hace crecer”.

Amores que no, publicado por la editorial Talón de Aquiles, recoge dieciséis relatos que, con una mirada introspectiva y generacional, abordan temas como la madurez, la responsabilidad afectiva, la identidad, la nostalgia millennial o el impacto de la tecnología en las relaciones humanas. Entre los textos se encuentran piezas como Julio y Abril en septiembre, El cielo de Seúl o Celia Sapienza, en los que se entrecruzan la prosa poética y el relato corto con una marcada carga emocional.

La obra está disponible en librerías y se dirige, según el propio autor, “a quien no tiene miedo de ponerse triste, de sumergirse en la melancolía para luego salir a flote”.