CSIF lamenta el cierre de la Unidad de Salud Mental del Hospital Mancha Centro y advierte de su impacto en pacientes y trabajadores
Hasta el día de ayer, el Servicio de Psiquiatría contaba con dos facultativos en activo, uno de ellos a un tercio de jornada, de una plantilla orgánica integrada por 13 médicos
El sindicato considera que esta decisión obligará a derivar pacientes a otros centros sanitarios y pondrá en riesgo la formación de residentes y el futuro de la plantilla
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) lamenta el cierre de la Unidad de Salud Mental del Hospital Mancha Centro de Alcázar de San Juan y advierte del impacto que tendrá esta decisión en pacientes y trabajadores. Hasta el día de ayer, el Servicio de Psiquiatría contaba con dos facultativos en activo, uno de ellos a un tercio de jornada, de una plantilla orgánica integrada por 13 médicos. Una situación de “extrema gravedad” que hace “inviable” la atención del servicio, es decir, la Unidad de Hospitalización de Agudos, las 12 consultas, así como los hospitales de día infanto-juvenil y de adultos.
El sindicato recuerda que, a lo largo del último año, ha solicitado por escrito hasta en cinco ocasiones la evaluación de riesgos psicosociales del servicio, la copia de evaluaciones previas y la realización de nuevas evaluaciones adaptadas a la situación existente, sin que hasta la fecha se haya facilitado dicha documentación ni se haya abordado esta cuestión en el Comité de Seguridad y Salud.
“Consideramos que esta información es clave para analizar la situación del servicio, especialmente en un contexto de reducción de profesionales que estaría afectando a la actividad asistencial”, remarca Alberto Rosales, delegado de CSIF Sanidad en el área Mancha Centro, quien señala que el Servicio de Salud Mental atendía, aproximadamente, 210.000 tarjetas sanitarias y, en mayo de 2025, contaba ya con una lista de espera de unos 2.500 pacientes.
Tras el cierre de la Unidad de Psiquiatría, la atención de los pacientes se estaría reorganizando mediante la derivación de los mismos a otros centros sanitarios del Sescam en distintas localidades, así como a centros privados concertados, lo que, a juicio de CSIF, podría implicar desplazamientos y cambios en la continuidad asistencial.
Desde el sindicato se advierte también del impacto sobre la Unidad Docente, que podría verse afectada en la formación de médicos internos residentes (MIR) y enfermeros internos residentes (EIR).
“Estamos preocupados por el futuro de los profesionales del servicio, ya que la situación actual podría conllevar la reubicación en otros servicios o centros sanitarios, así como la posible amortización de plazas”, subraya Rosales, quien recuerda que entre los colectivos afectados se encuentran psiquiatras, psicólogos clínicos, enfermeros, TCAE, trabajadores sociales, auxiliares administrativos y terapeutas ocupacionales.
Por todo ello, CSIF solicita el acceso a la evaluación de riesgos psicosociales y la convocatoria del Comité de Seguridad y Salud; información clara sobre el futuro de los profesionales y medidas que garanticen la continuidad de la atención en Salud Mental.
De igual forma, plantea la necesidad de evitar la amortización de plazas, priorizar la reubicación del personal en el propio centro e impulsar medidas que permitan recuperar el servicio y su actividad docente.
CSIF lamenta que las actuaciones realizadas hasta la fecha no hayan permitido evitar la situación actual del servicio, por lo que insiste en la necesidad de adoptar soluciones eficaces y reitera su disposición al diálogo para contribuir a una solución que garantice la calidad asistencial y la estabilidad de los profesionales sanitarios.