Exigen soluciones urgentes

Denuncian condiciones peligrosas en un aula del IES Juan Bosco por desprendimiento del techo y posible exposición a amianto

 

Como puede verse en las fotografías, el aula 47 del IES Juan Bosco de Alcázar de San Juan presenta un grave deterioro estructural tras el desprendimiento parcial del falso techo en los últimos días. Las imágenes difundidas muestran placas hundidas, grietas visibles y un gran boquete en el techo que deja expuesta la estructura original, la cual contendría materiales con amianto, según denuncian desde el Grupo de Proyectos de Edificación.

“Es un riesgo evidente para la salud de todos los que permanecemos en esta clase”, afirma Héctor Nieto, integrante del Grupo de Proyectos de Edificación, quien se ha puesto en contacto con este medio de comunicación en representación del grupo afectado. Según explica, no es la primera vez que se alerta sobre el mal estado de las instalaciones, pues “durante años se han emitido advertencias y peticiones de reparación que no han sido atendidas con la contundencia necesaria”, tal como apunta.

Un aula insegura y todavía en uso

Las fotografías revelan el estado preocupante del techo, con placas a punto de caer y zonas en las que ya se ha producido el colapso. En varias partes se aprecian cables sueltos, manchas de humedad y acumulación de suciedad sobre los paneles levantados.

A pesar de ello, el aula sigue utilizándose para clases del ciclo formativo de Edificación, lo que ha encendido las alarmas entre estudiantes y profesorado, quienes exigen la reubicación inmediata de la actividad lectiva a un espacio seguro.

Los alumnos afectados hacen un llamamiento a las autoridades educativas y municipales para que se actúe con urgencia, se garantice la seguridad en el centro y se avance en las obras comprometidas. “No se puede esperar a que ocurra una desgracia para intervenir”, subrayan.

Obras anunciadas, pero aún sin comenzar

El centro está incluido en un plan de rehabilitación aprobado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, que se desarrollará en varias fases. Las obras de la primera actuación fueron adjudicadas oficialmente el pasado mes de agosto, tal como publicó El Semanal de La Mancha. Sin embargo, a día de hoy, las intervenciones no se han iniciado en la práctica.

Las obras previstas en la primera fase consisten en la construcción de un edificio exclusivo para talleres, desarrollado íntegramente en planta baja con una superficie construida de 1.828 metros cuadrados que se levantará en la parte posterior del solar que ocupa el centro educativo, actualmente dedicada a patio de juegos, con un plazo de ejecución de ocho meses y una financiación en dos anualidades: 731.047 euros en el presente año y 2.961.110 euros en 2026.

La reforma integral de este centro educativo, según la información facilitada por la Junta de Comunidades, contempla una intervención en tres fases: una primera que es la adjudicación anunciada en agosto y que consiste en la sustitución de las naves-taller de formación profesional para garantizar unas instalaciones y condiciones adecuadas para las enseñanzas regladas que se imparten (familias Electricidad y electrónica y Mecanizado), la siguiente será la reforma integral del edificio principal, con ampliación de un núcleo de comunicación vertical y espacios en el ala oeste, y la tercera y última abordará la ampliación de espacios junto a la construcción de un pabellón deportivo y la sustitución del edificio C.