La Enológica de Alcázar rinde homenaje a Alipio Lara dando su nombre al salón de actos
La Estación de Viticultura y Enología de Alcázar de San Juan, conocida popularmente como La Enológica, ha rendido homenaje este lunes a una de las personas más ligadas a la historia reciente del centro, Alipio Lara Olivares, dando su nombre al salón de actos de las instalaciones tras un pequeño reacondicionamiento del espacio.
El acto, sencillo y emotivo, ha reunido a representantes institucionales y profesionales vinculados al sector vitivinícola, entre ellos la alcaldesa de Alcázar de San Juan, Rosa Melchor; la delegada provincial de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Amparo Bremard; miembros del IRIAF, entre ellos su director, José Luis Tenorio, y de la propia Enológica, como Esteban Garcái, jefe de viticultura y enología, además de familiares de Alipio Lara y representantes del Consejo Regulador de la Denominación de Origen La Mancha.
Con este reconocimiento, la Enológica ha querido poner en valor la trayectoria profesional de Alipio Lara, quien dedicó 40 años a la enología, 22 de ellos en este centro de referencia para el sector vitivinícola regional.
El homenajeado ha agradecido emocionado el gesto y la presencia de todos los asistentes. “La única palabra que me viene a la cabeza, a la boca y al corazón es gracias”, ha afirmado Alipio Lara al inicio de su intervención.
El veterano enólogo ha reconocido que nunca pensó ser merecedor de un homenaje de estas características y ha recordado los años dedicados al laboratorio y al análisis del vino. “Habéis conseguido de mí que sea simplemente un químico, analista y analizador de vino”, ha expresado, haciendo un reconocimiento extenso tanto a personas que han trabajado con él a lo largo de su extensa vida laboral como a su familia, siempre a su lado.
Por su parte, Rosa Melchor ha recordado los años en los que la estación permaneció cerrada y el deterioro que presentaban las instalaciones antes de su recuperación. La alcaldesa ha asegurado que reabrir el centro fue una prioridad para mantener un servicio público esencial para agricultores y bodegas de Castilla-La Mancha.
“Era la desolación total y absoluta”, ha dicho Melchor al recordar la primera visita que realizó al edificio siendo ya alcaldesa. Según ha explicado, junto a otras personas decidió “pelear hasta volver a abrirlo” para recuperar un servicio histórico que había llegado a Alcázar en 1927 y que resultaba fundamental para garantizar la calidad y competitividad de los vinos de la región.
La alcaldesa ha destacado además la figura de Alipio Lara como una de las personas clave en ese proceso de recuperación y ha puesto en valor el reconocimiento realizado por sus propios compañeros y profesionales del sector. “Me parece que es de bien nacidos ser agradecidos".
El acto, que ha empezado con el descubrimiento de la placa que da nombre al salón de actos “Alipio Lara Olivares”, en reconocimiento a toda una vida profesional vinculada a la enología y al servicio público del sector vitivinícola de Castilla-La Mancha, ha finalizado con un vino para los asistentes.