El equipo alcazareño Sonó Chof consigue el tercer puesto en el Campeonato Nacional de Dardos Electrónicos

Miembros del equipo junto a familiares y amigos

El pasado fin de semana, el equipo de dardos electrónicos de Alcázar de San Juan, SONÓ CHOF compuesto por José Antonio Ortega (Mavis), José Andrés Chocano, Sergio Comino, Antonio Jesús Sales (Toni) y Abraham Camacho, logró un hito histórico al alcanzar el tercer puesto en el Campeonato de España, tras un emocionante torneo celebrado en la Expo de A Coruña. Este logro, que corona años de esfuerzo y dedicación, llegó en el marco de un fin de semana lleno de emociones en el que también participaron en el Mundial de Dardos PhoenixDarts, enfrentándose a rivales de altísimo nivel internacional.

La cita en A Coruña reunió a algunos de los mejores jugadores del mundo, incluidos nombres tan destacados como el portugués José de Sousa, reconocido campeón internacional, y competidores de altísima calidad procedentes de lugares tan lejanos como Korea del Sur o Estados Unidos. Las partidas se disputaron en un formato exigente que alternaba entre 501Master Out y Cricket en un total de siete rondas, lo que exigía a los jugadores mantener una concentración máxima y desplegar una gran estrategia y precisión en cada encuentro.

El sábado arrancó con el Mundial, una competición donde el equipo de Alcázar se enfrentó a algunos de los mejores jugadores del circuito. Aunque lograron avanzar a las eliminatorias tras una sólida fase de grupos, su recorrido terminó en dieciseisavos de final ante un rival de gran calibre, que no les permitió seguir avanzando. Fue una derrota difícil, pero que no minó el espíritu del equipo. "Sabíamos que el nivel era altísimo, pero también que nuestro momento llegaría el domingo", comentó Mavis.

El domingo, el Campeonato de España fue una nueva oportunidad para demostrar todo lo que este equipo es capaz de lograr. Superaron con determinación cada ronda, enfrentándose a rivales muy fuertes y mostrando una gran cohesión y trabajo en equipo. 

Llegaron a semifinales tras un ajustado duelo de cuartos, donde el equipo dejó claro que podía medirse con los mejores. La semifinal fue otro reto complicado, cayendo ante un equipo con una experiencia y calidad tremendas. Pero el equipo no se rindió luchando con el corazón en el duelo por el tercer puesto, contra un duro rival del País Vasco, los manchegos protagonizaron una de las partidas más vibrantes y emocionantes del torneo.

Con cada ronda disputada al límite, el marcador final fue una auténtica montaña rusa de emociones. En el último lanzamiento, cuando todo estaba en juego, los de Alcázar lograron imponerse, asegurando el bronce en una victoria llena de sufrimiento y alegría. “Fue increíble. Cada tiro se vivió como si fuera el último. Estábamos todos con el corazón en la mano, pero al final lo conseguimos”, recordó Toni con una sonrisa.

Sin embargo, el papel del equipo no fue el único protagonista. La presencia de familiares, amigos y parejas fue crucial durante todo el fin de semana. Desde las gradas, detrás de las dianas y junto a los jugadores, ofrecieron un apoyo incondicional que no solo animaba, sino que ayudaba a mantener la concentración en los momentos clave. "Ellos sufrían tanto o más que nosotros. Cada vez que girábamos la cabeza, estaban allí con una sonrisa, con un grito de ánimo, regalandonos su apoyo total y eso nos daba fuerzas", expresó Chocano.

Fuera del escenario de juego, este grupo cercano también compartió los momentos de tensión, ayudando a calmar los nervios y celebrando cada victoria como propia. Para Comino, su apoyo fue la clave del éxito: "Esas manos que te sostienen antes de empezar un partido o esa voz que te dice que sigas adelante cuando todo parece perdido… Eso no se puede describir. Este trofeo no es solo nuestro, es de ellos".

El viaje a Galicia fue mucho más que un torneo: fue una experiencia que reforzó los lazos entre jugadores y seguidores, y que demostró que el espíritu de equipo va más allá del tablero. Este tercer puesto nacional es un reconocimiento al esfuerzo colectivo, al talento del equipo y a la fuerza que otorga sentirte respaldado por los tuyos.

Desde la lejana región de A Coruña, el equipo regresa a Alcázar de San Juan con el orgullo de haber representado a su pueblo entre los mejores de España y con un trofeo que simboliza la perseverancia y la unión. 

¡Enhorabuena a los campeones y a todos los que hicieron de este logro una realidad!