Intervención contra la ocupación en la calle Ferrocarril de Alcázar: tres viviendas recuperadas y dos pendientes de desalojo
La ocupación ilegal vuelve a poner en alerta a vecinos y propietarios en Alcázar de San Juan. El pasado sábado, la empresa Desokupaciones Team Ciudad Real intervino en un edificio de la calle Ferrocarril para recuperar varias viviendas ocupadas, en una actuación que se prolongó durante buena parte de la jornada y que generó una notable expectación en la zona.
El operativo, desarrollado a petición del propietario del inmueble, se centró en un bloque residencial que, según explica Dani, responsable del equipo desplazado hasta Alcázar, en declaraciones a este medio de comunicación, llevaba tiempo siendo foco de conflictos vecinales y actuaciones policiales.
Según detalla, el edificio contaba con cinco viviendas ocupadas. Tres de ellas fueron recuperadas durante la misma jornada del sábado, mientras que en otras dos se alcanzó un acuerdo para la entrega de llaves a finales de junio. “Hemos dado un plazo de un mes firmado para que abandonen las viviendas, por lo que volveremos para ver la situación en unas semanas”, añade.
Presencia policial y control de accesos
La intervención se desarrolló a lo largo de la mañana del sábado y contó con supervisión policial. El portavoz de la empresa explica que habían comunicado previamente su presencia a la Policía Nacional y que acudieron con la correspondiente autorización del propietario del edificio para poder realizar labores de control de accesos.
Durante horas, varios miembros del equipo permanecieron apostados en la entrada del inmueble mientras vecinos y curiosos observaban el desarrollo de la actuación. La presencia del propio equipo de desokupación y de algunos vehículos policiales, además de la tensión propia de este tipo de intervenciones provocaron un inusual movimiento en esta calle cercana al centro urbano.
“Entraron todos de patada”
El responsable de Desokupaciones Team Ciudad Real sostiene que ninguna de las personas que residían en el edificio contaba con contrato de alquiler ni autorización legal para ocupar las viviendas. “Uno se lo dijo al otro y acabaron ocupando todo el edificio”, afirmó.
Explica además que algunos ocupantes le aseguraron que estaban pagando ciertas cantidades de dinero a una tercera persona a cambio de residir allí, aunque añade que no existía documentación que acreditase esos supuestos pagos.
Una problemática que preocupa a los vecinos
La ocupación ilegal sigue siendo uno de los asuntos que más inquietud despierta entre muchos residentes, especialmente en aquellos bloques donde los vecinos denuncian inseguridad, ruidos, conflictos o deterioro de la convivencia diaria.
En la calle Ferrocarril, varios residentes seguían el sábado con atención lo que ocurría a las puertas del edificio. Algunos reconocían llevar tiempo preocupados por la situación del inmueble y por los incidentes ocurridos en los últimos meses.
Desde la empresa aseguran que este tipo de actuaciones se han incrementado notablemente y que Alcázar de San Juan no es ajena al fenómeno. “Creo que es la tercera o cuarta vez que hemos estado aquí”, explica Dani, quien afirma que la demanda de este tipo de servicios privados ha aumentado debido sobre todo a la lentitud de los procedimientos judiciales.
“No es un trabajo fácil”
El responsable del operativo reconoce también la tensión y el riesgo que rodean estas intervenciones. “No es fácil”, asegura, señalando que en algunas actuaciones han sufrido amenazas, agresiones o situaciones violentas.
No obstante, insiste en que su labor se limita a la mediación y a la recuperación de inmuebles con autorización expresa de los propietarios y bajo coordinación policial. “Nuestro límite legal es no cometer ningún delito”, afirma.
La intervención del sábado reabre así el debate sobre la ocupación ilegal, la convivencia vecinal y la falta de soluciones rápidas para muchos propietarios afectados, en un asunto especialmente delicado por las distintas realidades sociales que confluyen en este tipo de situaciones.