CONCENTRACIÓN DELANTE DE LA ESTACIÓN DE FERROCARRIL DE ALCÁZAR DE SAN JUAN

Los trabajadores del Centro de Robótica exigen empleo digno y fin de la precariedad

Bajo el lema de “igual trabajo, iguales derechos”, los trabajadores del Centro de Robótica de Renfe (LogiRail) en Alcázar de San Juan se han concentrado este viernes delante de la estación ferroviaria de Alcázar de San Juan, para dar a conocer la situación de precariedad laboral que padecen y visibilizar las diferencias salariales y laborales respecto a otras empresas del Grupo Renfe, al que pertenece LogiRail.

David Pola, en representación de la plantilla del Centro de Competencias Digitales de Alcázar de San Juan, ha explicado que el centro alcazareño “se encarga de hacer procesos de robotización para automatizar tareas de trabajo que realiza el personal de Renfe”. Sin embargo, ha denunciado que “ese trabajo, que aporta un valor muy considerable, no ha estado compensado adecuadamente”, apuntando que hay “unos salarios muy por debajo de lo que se espera para el trabajo que estamos haciendo” y una alta temporalidad.

En el centro de Alcázar, han sido unas 35 personas las afectadas, muchas de ellas en situación de contrato temporal. “Las personas fijas no hemos tenido expectativas de crecimiento y los contratos eventuales no han garantizado estabilidad”, ha afirmado Pola, quien también ha señalado que durante las movilizaciones han detectado “ciertas pequeñas represalias” para frenar las protestas.

Por su parte, Rafael Escudero, portavoz nacional del Sindicato Ferroviario, ha calificado de “leoninas” las condiciones laborales que ha soportado el personal de LogiRail: “Más de mil de sus más de 4.200 trabajadores han tenido contratos temporales. Se ha amenazado con no renovar a quienes han secundado la huelga”, ha denunciado.

Escudero ha expuesto situaciones límite: “Hemos tenido compañeras en maniobras de trenes de mercancías que no han dispuesto ni de un vestuario ni un baño donde poder cambiarse una compresa, y han tenido que hacerlo entre los vagones”. Además, ha criticado que mientras una persona de Renfe Viajeros ha vendido billetes con derechos laborales plenos, “en la taquilla de al lado, un trabajador de LogiRail ha hecho lo mismo cobrando la mitad, con menos días de vacaciones y sin días de asuntos propios”.

El dirigente sindical ha recordado que el 98% del trabajo de LogiRail ha sido para el Grupo Renfe, y ha lamentado que la Audiencia Nacional, pese a reconocer esta integración funcional, haya fallado en contra de aplicarles el convenio del grupo. “Ha sido un fraude de ley: se han desviado tareas con derechos hacia una empresa sin derechos para precarizar el empleo”, ha sostenido.

La huelga ha continuado el 1 y 2 de julio, y el 30 de junio se ha previsto una reunión para decidir nuevas acciones. “Hasta que no hayamos conseguido que se equiparen las condiciones de trabajo de la plantilla de LogiRail al resto del Grupo Renfe, no vamos a parar”, ha sentenciado Escudero.