LAS COSAS CLARAS

¿La vacuna para los mayores de 65 a 80 años para cuándo señor consejero de Sanidad y señor presidente de la Junta?

Por Joaquín Arias Abengózar

La Pandemia del Covid está siendo muy cruel en todas partes, tanto en el aspecto de la salud, en el económico, industrial, de la atención a los servicios esenciales, al comercio y al desarrollo social, cultural y a cómo está afectando a la salud mental de las personas, pues tanta adversidad y las causas sobrevenidas de estas nos hace más vulnerables.

Pero si alguien lo está sufriendo de forma más severa están siendo las personas mayores y más dependientes, hasta el punto de que los fallecimientos se están cebando con ellos, puesto que disponemos de menos defensas y somos los que padecemos más enfermedades crónicas que son más discapacitantes y que merman más nuestro sistema inmunológico y nos hacen más vulnerables ante el Covid 19.

En un principio, por el alto índice de fallecidos de personas mayores, en los Hospitales, Residencias Geriátricas, Centros de Día y en sus domicilios, se dijo que los primeros a vacunar serían los sanitarios, los trabajadores de los servicios esenciales, las fuerzas de seguridad y las Personas Mayores.

Lo que no entiendo es por qué se cambian las normas y protocolos cuando somos la gente más vulnerable, la que vamos quedando atrás, con lo que esto supone en muchos casos para las familias y personas que no pueden prácticamente hacer vida en común con los hijos, quienes los tienen, y para los abuelas y abuelas no poder disfrutar o padecer el bullicio y las tropelías de las nietas y nietos

Esto, social y emocionalmente, está siendo muy duro, sabiendo que andas por las cuerdas flojas sin ser titiriteros, ni equilibristas.    

Es verdad que además de estar vacunando a personas del ámbito sanitario, trabajadoras y trabajadores de los sectores esenciales, se ha vacunado a los mayores de 90 y a los de 80 años ya están vacunándolos, hasta ahí bien, a pesar de los y las caraduras que se saltan su turno con cualquier pretexto, así que pueden se saltan los turnos  estipulados.

Pero lo que no entiendo es por qué las personas de 65 a 80 años no se nos vacuna antes que a otras personas que están vacunando con menos años de esa edad y más si se padecen enfermedades crónicas cuya coincidencia en caso de infestarse del Covid 19 esto puede ser mortal.

No lo entiendo, y pienso que muchas personas de nuestra edad tampoco lo entienden por mucho que traten de convencernos, pues lo único que consiguen es llenarnos de incertidumbre y de ansiedad.
    

Esta generación de los 65 a los 80 años, en la mayoría de los casos, empezó a trabajar unos por cuenta ajena y otros y otras en la hacienda o negocio familiar, pongamos sin exagerar 50 años de vida laboral y los que tienen menos es porque sus patronos nos les dieron de alta, o porque estudiaron por becas y en las épocas de vacaciones sus padres los ponían a trabajar donde podían.
    

Hoy vemos con preocupación que después de tan dilatada vida laboral, y ahora echándole una mano a los hijos e hijas en atender las necesidades y cuidado de los nietos, que en esta vida que no tiene nada de regalada, pero hermosa,  cualquier día la podemos perder, porque todavía no nos han vacunado y corremos el riesgo de infectarnos y dejar de existir y de disfrutar de esta nueva etapa de nuestras vidas que tantos días y noches hemos añorado  para llegar a esas jubilaciones después de tantos años de trabajos en muchos casos muy duros, cuando lo teníamos, y cuando se perdían por cierres o reconversiones industriales o comerciales, ahora cuando estamos en esa etapa tan deseada durante tantos años, empezamos a echar de menos a hombres y mujeres que desde hace tiempo no vemos y cuando nos enteramos de su fallecimiento nos entristece porque  todavía no tan viejos, tenían todo el derecho a disfrutar de la vida y de los suyos.
        

Seguro que  en la Seguridad Social habrá detectado las innumerables bajas que se están dando en gente que después de vidas laborales de entre 45-50 años, solo han podido disfrutar de su pensión de jubilación 8 o 10 años, eso para sus familias es muy duro, y más el haberlos visto partir hacia ese camino sin retorno sin  tan siquiera poder despedirse de ellos.
    

Desde estas líneas solicito a las autoridades sanitarias y políticas del Estado y de Nuestra Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha, por favor ya está bien de esta larga espera, y que están tardando más de la cuenta en vacunar a las personas mayores aunque no vivamos en una RESIDENCIA, pues muchas y muchos de nosotros padecemos enfermedades que según los profesionales sanitarios, nos hacer correr un riesgo innecesario.
    

Además no estaría de más que nos dijeran cuántas mujeres y hombres de más de 65 años han fallecido de esta epidemia, y cuantos estaban viviendo en las residencias de cada uno de los pueblos de CLM guardando su intimidad y sus nombres por supuesto.
    

Para terminar, decirles que es muy necesario medicalizar las residencias geriátricas, aumentar los servicios a domicilio, y aplicar de una vez por todas la Ley de Dependencia, pues su desarrollo va muy por detrás de las necesidades y quienes más sufre esas deficiencias son las personas más vulnerables,  es muy necesario potenciar la atención a los servicios esenciales si queremos que de verdad las ayudas institucionales a las personas y familias que lo necesiten y que salen de los impuestos que pagamos sobre todo los más humildes, porque esos no se llevan los dineros a los Paraísos FISCALES, los Eméritos y otros Antipatriotas Notables sí que se los llevan y no pasa nada.
        

Joaquín Arias Abengozar