Muere Marcos "Elvis", el showman que imitaba al rey del rock desde el humor manchego

Muy conocido en fiestas populares, privadas y sobre todo concentraciones moteras de toda España, hizo de su admiración por Elvis Presley una forma de vida. Falleció este viernes 21, después que se complicara su estado de salud. En la memoria, queda el recuerdo de su capacidad para hacer reír y animar a su público con una voz que lograba alcanzar a su propio ídolo, acompañada de movimientos y gestos conseguidos a la perfección.   

"No sé inglés" era algo que repetía en sus shows, pero ni falta que le hacía, había escuchado tanto a Elvis, que podía simular sus canciones casi como si supiera. Nacido en 1967 en Pedro Muñoz, apenas con 10 años se convirtió en fan del rey del rock, y comenzó a coleccionar todo lo que tuviera que ver con él. Desde vinilos a merchandising. Una afición que comenzó a honrar con homenajes cada aniversario de la muerte del rey con fiestas en las que no sólo pinchaba su música sino que cogía el micrófono y cantaba el mismo para imitarle. 

De Pedro Muñoz a Memphis  

Gracias al programa, líder de audiencias en los noventa, "Sorpresa, Sorpresa" Viajó por primera vez a Memphis para conocer la casa de Elvis, Graceland, y hasta pudo imitarlo en un local de esta ciudad. Este viaje lo repetiría en varias ocasiones y recorrería los lugares más emblemáticos relacionados con su ídolo. Tras casarse con su compañera de vida, Mónica, convertirían su hogar en un museo dedicado al rey y que bautizarían como Graceland. Varios reportajes y programas de televisión mostraron su casa por lo singular de su estética. En ella colocaría su primer escenario donde diseñaría el espectáculo que lo llevaría a recorrer miles de kilómetros por toda España, durante cerca de 30 años.  

El show de Elvis  

Marcos no sólo fue, quizás, su mejor imitador de nuestro país, sino que aportaba a los shows diversión, gracias a su característico acento manchego, y giros inesperados, provocaba las risas de su audiencia. Era feliz en el escenario, sin tapujos, sin renunciar a su pasión por Elvis, ni a sus raíces manchegas. Conjugando en una mezcla casi imposible, dos mundos completamente diferentes.   

Se ganó el favor del público familiar y veterano, se convirtió en un imprescindible de las concentraciones moteras, de las fiestas populares de los pueblos de la comarca, de locales que los contrataban, incluso de fiestas privadas. Colocaba sus roll ups, su equipo de sonido y preparaba su repertorio de todas las épocas de Elvis, desde sus comienzos en la Sun Records, pasando por "Aloha from Hawaii", hasta su última época en las Vegas. Subía al escenario enfundando en trajes hechos a medida inspirados en los de Elvis, y llamaba al público. "Acercaos pa'ca". Entre posturas, movimientos y expresiones, y sobre todo con su voz conseguía imitar a la perfección al rey, mientras interaccionaba con su público. Adaptaba las canciones del rey con el "palmas palmitas" o cambiaba el "Come on, come on" por "Jamón, jamón". Lo que provocaba las carcajadas del público. Cada año, publicaba en sus redes sociales, Facebook e Instagram sus conciertos, donde contaba con cerca de 8.000 seguidores. Sin embargo, hace dos meses tuvo que anunciar la suspensión de sus espectáculos por problemas de salud.   

Tras su muerte miles de personas en nuestro país lo recordarán con una sonrisa y con cariño, emociones que él provocaba vestido como su ídolo, sin pretensiones, sin saber inglés, y gracias a su carácter llano, sincero, socarrón, amigable y cercano, y todo ello, desde un amor infinito a una de las figuras más icónicas de la música.