El alcalde de Pedro Muñoz, Alberto Lara, y el ingeniero responsable del proyecto, Antonio Castro, han comparecido públicamente este viernes en el Centro Cívico para explicar con detalle el proyecto de instalación de una planta de tratamiento de residuos líquidos que se está construyendo en el término municipal. La convocatoria ha contado con numerosa asistencia de público interesado en conocer de primera mano las características de una iniciativa que en los últimos días ha generado controversia política después de las críticas y dudas planteadas por el PSOE.
La comparecencia ha servido para abordar cuestiones relacionadas con el funcionamiento de la planta, su ubicación, las autorizaciones ambientales, las posibles afecciones sobre la población y el medio ambiente, los olores, la situación actual de las obras y las repercusiones económicas y laborales que, según el Ayuntamiento, tendrá para Pedro Muñoz.
Alberto Lara ha explicado que la convocatoria pública respondía a la necesidad de "hablar con claridad" y facilitar a los vecinos información directa sobre un proyecto que, según ha defendido, ha superado previamente los controles de las administraciones competentes.
Tratamiento de aguas para su posterior aprovechamiento agrícola
Una de las primeras cuestiones que el alcalde ha querido aclarar ha sido la naturaleza de los residuos que recibirá la instalación. Lara ha señalado que se trata de una planta destinada al tratamiento de residuos líquidos, pero ha incidido en que no se trata de "cualquier tipo de residuo líquido".
Según ha explicado, la instalación tratará principalmente aguas pluviales recogidas en plantas de tratamiento o vertederos, que serán sometidas a un proceso para obtener agua limpia y depurada. Posteriormente, esa agua tendrá un aprovechamiento agrícola para el riego en las inmediaciones de la propia instalación y del cultivo asociado al proyecto.
El alcalde ha señalado igualmente que no se trata de una tecnología experimental, asegurando que existen alrededor de una decena de instalaciones de características similares en España y que, según la información de la que dispone, no han provocado efectos negativos.
Evaluación ambiental simplificada e informes favorables
Buena parte de la intervención se ha centrado en las garantías administrativas y ambientales del proyecto. Lara ha explicado que la iniciativa ha seguido el procedimiento establecido y que, antes de llegar al Ayuntamiento, ya contaba con informes favorables de las administraciones con competencias en la materia.
Entre ellos ha citado el informe de impacto ambiental de octubre de 2025, emitido después de la correspondiente evaluación y de recabar informes de diferentes organismos de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.
Según ha expuesto el alcalde, las conclusiones de la evaluación consideran que el proyecto presenta una "escasa incidencia en el medio ambiente", razón por la que se ha sometido al procedimiento de evaluación ambiental simplificada y no a una evaluación ambiental ordinaria.
Lara ha defendido además que la documentación administrativa considera beneficiosos determinados aspectos del proyecto y que no aprecia riesgos para el medio ambiente ni para la salud de las personas. A su juicio, estos antecedentes no ofrecían al Ayuntamiento motivos para considerar que se encontrara ante una iniciativa "negativa ni perniciosa" que justificara tratar de impedir su desarrollo.
El alcalde también se ha referido expresamente a la Confederación Hidrográfica del Guadiana, que, según ha indicado, ha informado favorablemente sobre el proyecto y ha considerado que la actuación está alineada con los objetivos establecidos en el Plan Hidrológico vigente.
Por todo ello, Lara ha insistido en que, atendiendo a la documentación administrativa disponible, el Ayuntamiento no encuentra motivos para generar alarma sobre las consecuencias de esta actividad.
A 4,7 kilómetros del casco urbano
Otro de los asuntos que más interés ha generado ha sido la ubicación de la instalación y su distancia respecto a las viviendas.
La planta estará situada en un extremo del término municipal de Pedro Muñoz, prácticamente en el límite con Campo de Criptana, y a unos 4,7 kilómetros del casco urbano.
El alcalde ha destacado esta distancia para responder a las dudas sobre una posible afección a la población y ha asegurado que se encuentra muy por encima de las distancias mínimas exigidas para instalaciones relacionadas con la gestión de residuos. "Se cumplen todos los parámetros legales", ha defendido Lara, quien ha reiterado que, a la vista de los informes disponibles, no existe motivo para el miedo o la alarma entre la ciudadanía.
Antonio Castro: los efectos ambientales, sociales y sobre la salud han sido evaluados
El ingeniero del proyecto, Antonio Castro, ha profundizado en las explicaciones técnicas y ha corroborado que el proyecto ha pasado por una evaluación en la que se han analizado sus posibles repercusiones.
Castro ha explicado que existe una resolución de la Junta de Comunidades basada en la documentación aportada por el promotor dentro del procedimiento de evaluación de impacto ambiental.
Según el técnico, este procedimiento no analiza únicamente las posibles consecuencias sobre el entorno natural, sino también aspectos sociales, económicos y relacionados con la salud de las personas y los animales.
"Todos esos aspectos han sido evaluados", ha indicado el ingeniero, quien ha añadido que existen informes favorables de organismos de diferentes ámbitos administrativos y que, conforme a las conclusiones de la resolución ambiental, inicialmente no se prevé que la actividad vaya a tener efectos perjudiciales.
Los olores, entre las cuestiones analizadas
La posibilidad de que la actividad pueda generar malos olores ha sido otra de las cuestiones abordadas durante la comparecencia.
Antonio Castro ha explicado que este aspecto también ha formado parte de la evaluación ambiental. Para valorar una posible afección se han tenido en cuenta factores como los aproximadamente 4,7 kilómetros que separan la instalación del núcleo urbano y la dirección de los vientos predominantes.
Según ha explicado el ingeniero, esos vientos se dirigen en sentido contrario al casco urbano de Pedro Muñoz, por lo que no soplan habitualmente desde la instalación hacia la población.
Además, el proyecto contempla medidas preventivas y correctoras para minimizar cualquier posible incidencia. Castro ha señalado igualmente que determinados residuos que serán gestionados en la instalación no generan olores.
Las obras están en fase de movimiento de tierras y construcción de las balsas
El ingeniero también ha informado sobre el estado actual de las obras, que ya han comenzado.
En estos momentos se está trabajando en el movimiento de tierras y el acondicionamiento del terreno, así como en la construcción de la obra civil correspondiente a las balsas.
Paralelamente, se están implantando los sistemas de control contemplados en el proyecto y aprobados por la Junta de Comunidades, además de acometerse la impermeabilización de las balsas que servirán para realizar el almacenamiento previo de los residuos antes de su tratamiento.
Castro ha precisado que los trabajos llevan todavía poco tiempo en marcha y que las diferentes fases de ejecución condicionan el ritmo de las obras.
El objetivo es que pueda funcionar a primeros de 2027
Respecto a los plazos, el responsable técnico ha señalado que el objetivo sería que la instalación pudiera estar operativa a primeros de 2027, aunque ha dejado claro que la finalización de las obras no supone automáticamente su puesta en funcionamiento.
Una vez concluidos los trabajos, todavía deberá desarrollarse una nueva fase administrativa ante el órgano competente, la Consejería de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha.
La instalación tendrá que ser inspeccionada por un técnico competente de la Administración autonómica. Solo después de esa inspección y de la emisión del correspondiente informe favorable podrá producirse la resolución de la Junta de Comunidades que permita avanzar hacia la puesta en servicio.
Por tanto, Castro ha subrayado que la planta no podrá comenzar su actividad simplemente cuando terminen las obras, sino que tendrá que superar previamente la inspección y obtener el visto bueno definitivo de la Administración regional.
Ingresos para el Ayuntamiento y entre cuatro y cinco empleos iniciales
Alberto Lara también ha detallado las repercusiones económicas que, según las previsiones municipales, tendrá la instalación para Pedro Muñoz.
El alcalde ha asegurado que el proyecto ya ha generado ingresos municipales a través del Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras y las correspondientes tasas.
A ello se suma el canon urbanístico establecido conforme a la normativa autonómica, que, según ha explicado Lara, representa para las arcas municipales otro 2% del coste total del proyecto.
Una vez que la planta esté en funcionamiento, el Ayuntamiento también percibirá anualmente el correspondiente Impuesto sobre Bienes Inmuebles. Lara ha explicado que la tributación de estas instalaciones será superior a la que correspondería a una finca rústica convencional.
En materia de empleo, el alcalde ha señalado que la planta necesitará inicialmente entre cuatro y cinco trabajadores para su funcionamiento.
Además, será necesaria mano de obra especializada para gestionar el campo y los cultivos asociados a la instalación. Lara ha asegurado que existe un compromiso firmado por la empresa para que el personal contratado sea de Pedro Muñoz.
Lara acusa al PSOE de generar "ruido y alarmismo"
La comparecencia se produce después de que el PSOE haya expresado públicamente sus dudas y críticas sobre el proyecto y sobre la actuación del equipo de Gobierno municipal.
Preguntado por estas críticas, Alberto Lara ha respondido con dureza a la oposición y ha considerado que la postura socialista responde a un interés político.
El alcalde ha acusado al PSOE de intentar generar "ruido" y "alarmismo" pese a la existencia, ha dicho, de informes favorables de las diferentes administraciones.
Lara ha incidido en que entre los organismos que se han pronunciado sobre el proyecto figuran tanto la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha como la Confederación Hidrográfica del Guadiana, y ha considerado contradictorio que el PSOE local cuestione la actuación mientras administraciones gobernadas por el mismo partido han emitido informes favorables dentro de sus respectivas competencias.
El alcalde ha vinculado además las críticas al contexto político previo a las próximas elecciones municipales y ha acusado al PSOE de tratar de obtener rédito político generando inquietud entre los vecinos.
Asimismo, ha asegurado que los representantes socialistas tuvieron la posibilidad de consultar previamente el proyecto y conocer sus características a través del arquitecto municipal, quien, según Lara, les explicó los diferentes aspectos de la actuación y atendió sus dudas.
Pese a ello, ha lamentado que la oposición haya continuado cuestionando el proyecto y acusando al Gobierno municipal de no defender los intereses de Pedro Muñoz.
"Me rijo por la documentación y la información objetiva"
Frente a las críticas, Alberto Lara ha asegurado que su posición respecto a la planta está basada en la documentación administrativa y técnica disponible.
El alcalde ha afirmado que su criterio es guiarse por "la información objetiva y fidedigna" y no por especulaciones o comentarios que, a su juicio, carezcan de fundamento.
Con esta comparecencia pública, el Ayuntamiento ha querido trasladar directamente a la ciudadanía las características de una instalación que ya ha iniciado su fase de construcción y responder a las dudas surgidas durante los últimos días.
Ante el numeroso público congregado en el Centro Cívico, tanto Alberto Lara como Antonio Castro han insistido en que el proyecto ha pasado los procedimientos administrativos y ambientales correspondientes y cuenta con informes favorables de los organismos competentes. El ingeniero ha recalcado, además, que antes de comenzar su actividad la planta deberá superar una inspección de la Junta de Comunidades y obtener el correspondiente informe favorable y autorización administrativa.