El Colegio de Médicos de Ciudad Real condena de forma rotunda la agresión sufrida por una médica del Servicio de Urgencias del Hospital Universitario Mancha Centro de Alcázar de San Juan, ocurrida el pasado 8 de agosto mientras la facultativa se encontraba realizando su labor asistencial.
La institución colegial se puso en contacto con la médica agredida desde el primer momento para trasladarle su apoyo, cercanía y disposición absoluta. Asimismo, el Colegio asume su asistencia jurídica y la acompañará durante todo el proceso, tanto en el plano legal como en el apoyo institucional que pueda necesitar.
El Colegio recuerda que esta actuación se hace extensiva a cualquier médico que pueda sufrir una agresión, amenaza, intimidación o coacción durante el ejercicio de su profesión. “El Colegio está y estará siempre al lado del médico agredido. Ningún profesional debe sentirse solo cuando es atacado por ejercer su trabajo”, subraya la institución.
La corporación colegial insiste en que no cabe normalizar ningún tipo de violencia en el ámbito sanitario. Las agresiones a médicos no son hechos aislados ni conflictos menores: son conductas inadmisibles que afectan a la integridad física y emocional de los profesionales, deterioran la relación médico-paciente y ponen en riesgo la calidad de la asistencia.
Por ello, el Colegio de Médicos de Ciudad Real reitera su mensaje de tolerancia cero ante cualquier agresión a sanitarios y anima a denunciar siempre este tipo de situaciones. La institución defenderá con firmeza a los médicos agredidos y reclamará que estas conductas tengan una respuesta clara, proporcionada y disuasoria.
Proteger a los médicos es también proteger a los pacientes. Un hospital, un centro de salud o un servicio de urgencias deben ser espacios seguros para todos.