¿Qué es una tarjeta revolving?
Una tarjeta revolving es una tarjeta de crédito que permite pagar tus compras poco a poco, en cuotas mensuales. Pero hay un problema:
Cada mes pagas una cuota fija, que incluye intereses. Si esa cuota es baja, apenas reduces la deuda, y los intereses se acumulan. Esto puede hacer que la deuda se alargue durante años, aunque no estés gastando más.
¿Por qué se pueden declarar nulas?
Los tribunales están anulando muchos contratos de tarjetas revolving porque no se explicó bien como funcionaban. Esto se llama falta de transparencia. En términos sencillos.
No te dieron información clara sobre los intereses, el sistema de pago o cuanto tiempo estarías pagando. No te explicaron los riesgos de este tipo de crédito. No te mostraron simulaciones de como evolucionaría tu deuda. No entendiste realmente lo que estabas firmando.
Según el Tribunal supremo, no basta con que el contrato sea legible: también debes comprender lo que implica económicamente antes de firmarlo.
¿Qué pasas si se declara nulo?
Si un juez considera que hubo falta de transparencia, puede anular el contrato. ¿Qué significa esto?
La entidad financiera debe devolverte el dinero que pagaste de más, es decir, los intereses abusivos.
Tú solo tienes que devolver el dinero que realmente usaste, sin los intereses añadidos. En algunos casos, los bancos han tenido que pagar más de 10.000 euros a los clientes.
¿Qué puedes hacer si tienes una tarjeta revolving?
Si crees que firmaste una tarjeta revolving sin entender bien sus condiciones, puedes: Revisar tu contrato y ver si te explicaron claramente como funcionaba. Consultar con un abogado especializado en derecho bancario. Reclamar judicialmente la nulidad del contrato, si procede.
Lo esencial
Las tarjetas revolving pueden ser anuladas si el banco no explicó claramente como funcionaban. Aunque no hay usura, la falta de transparencia basta para que el contrato sea nulo. Esto puede permitirte recuperar miles de euros en intereses pagados injustamente.