EL ORGULLO DE LA HUMILDAD

Ahora más que nunca ¡¡¡AVE POR ALCÁZAR!!!

"Creo que es de justicia revindicar el trazado original, que no solo ya está estructuralmente construido prácticamente en su totalidad, sino que además cuenta en muchos de sus kilómetros con la tecnología necesaria, por lo que un paso atrás iría en contra de toda lógica económica y social. Y para ello, pido la unidad de todos los ciudadanos de nuestra comarca y el apoyo sin fisuras a la líder de nuestra ciudad, todos con nuestra Alcaldesa, seamos su Rocinante en esta nueva y dura aventura".

La esencia como punto de encuentro y cruce de caminos está forjada a fuego en nuestro ADN. Llevamos ni más ni menos que 170 años escuchando el sutil pero poderoso relinchar de un caballo de acero surcando nuestras llanuras y colinas. Alcázar de San Juan supo adaptarse a la perfección a los nuevos tiempos, moldeando su medieval y perezosa silueta hasta una nueva dimensión; y la vieja capitalilla de la orden de San Juan eclosionó en una próspera ciudad de servicios, un oasis de descanso entre la gran urbe Madrileña, y sus apéndices levantinos y andaluces, del este y del sur.

    Somos el fruto del esfuerzo de muchos y nos ha llegado el momento de reverenciar a quienes nos precedieron y nos regalaron esta maravillosa ciudad. Es la hora de la verdad, debemos despertar de nuevo, abandonar el letargo al que nos condenaron los fracasos en los años noventa. Entonces nos enfrentábamos a verdaderos gigantes, y lo hicimos tan solo impulsados por el orgullo que nos otorgaba la humildad manchega de nuestros corazones. Frente a la estación, miles de personas en representación de toda la sociedad civil de la comarca, dibujaron un crisol de esperanza por el futuro de nuestros de hijos; Yo era tan solo un niño, pero recuerdo aquel momento como algo glorioso, donde la sonrisa y la ilusión guiaban acompasados el ritmo de los cánticos y lemas que únicamente remarcaban la verdad: Alcázar de San Juan y su comarca merecían formar parte de la red de alta velocidad española.

    El viento dejó de impulsar las aspas de nuestros viejos molinos, y con nobleza, supimos afrontar la derrota, dar la mano y, con los ojos aún llorosos pero el rostro alzado, aceptar el premio de consolación; el AVE al sur-este. Jaén se alzaba ante nosotros como un nuevo destino de prosperidad, una tierra hermana a la que nos unía una ancestral amistad, forjada en los campos de labranza entre sudor y esfuerzo bajo un sol abrasador. Finalmente fuimos conscientes de que habíamos conseguido una victoria inimaginable, pues seríamos una puerta abierta para que la modernidad surcara y rompiera con el olvido, vertebrando toda una pierna del país, que de otra manera quedaría irremediablemente cojo.

    Y así pasaron los años, en los que la paciencia ha sido el mejor aliado. Crisis económicas, pandemias…..; La vida y sus avatares nos relegaban, y de nuevo la humildad marcaba nuestro camino, aunque de vez en cuando se producía un vivaz latido que elevaba el gesto de nuestras mejillas. De ahí que la trágica noticia de este fin de semana, y la posibilidad de quedar alejados del trayecto, sea desoladora. Sin entrar en profundidad y únicamente usando como guía el sentido común, tan solo con observar levemente el mapa del país se puede comprobar que el trazado original es el más vertebrador y el que realmente conseguirá una eficaz y eficiente lucha contra la despoblación rural; Por eso, más allá de apasionamientos y de una simple oda al egoísmo y a la avaricia de lo propio, creo que es de justicia revindicar dicho trazado original, que no solo ya está estructuralmente construido prácticamente en su totalidad, sino que además cuenta en muchos de sus kilómetros con la tecnología necesaria, por lo que un paso atrás iría en contra de toda lógica económica y social. Y para ello, pido la unidad de todos los ciudadanos de nuestra comarca y el apoyo sin fisuras a la líder de nuestra ciudad, todos con nuestra Alcaldesa, seamos su Rocinante en esta nueva y dura aventura.