Alcázar de San Juan volvió a vivir este miércoles por la noche uno de esos momentos que ya forman parte del calendario sentimental de la ciudad. Cancelandia se encendió un año más en la Pizzería Las Cancelas, rodeada de una gran expectación por parte de niños, niñas y familias que no quisieron perderse el encendido de este singular montaje navideño que, con el paso de los años, se ha convertido en toda una tradición local.
El artífice de Cancelandia, Víctor García Chocano, propietario de Las Cancelas, reconocía que ya se ha perdido la cuenta de las ediciones. “No sé si llevamos diez o doce años, pero cada año es un reto distinto”, señalaba, explicando que en esta ocasión tenía “una asignatura pendiente” con el Carnaval. “En Alcázar la Navidad es el Carnaval, y lo que hemos hecho es una evocación de lo que somos: nuestro Ayuntamiento, nuestras máscaras, nuestros molinos, nuestra música… la mezcla de la Navidad con el alma carnavalesca de este pueblo”.
García Chocano subrayó además el carácter artesanal del montaje, realizado con mecanismos a pedales y motores reciclados. “A mí me gusta esto a la antigua, con ese sabor de siempre. Está hecho con mucho cariño y mucha ilusión”, apuntó, destacando también el ambiente festivo que acompaña cada inauguración, con chocolate caliente y bizcochos preparados expresamente para la ocasión.
Cancelandia, explicó, se enciende todos los días a partir de las ocho de la tarde, con pases cada media hora, aunque no faltan los “pases especiales” para los más pequeños que llegan fuera de horario. “Esto es el pistoletazo de salida de la Navidad”, afirmó, junto al encendido del alumbrado y la Lotería. “Las tradiciones hay que conservarlas, porque son parte de nuestra historia y de nuestra forma de vivir estas fechas”.
El acto contó con la actuación de alumnas de la Escuela de Danza de Alma María García y al finalizar el acto se repartió chocolate con tortas de Alcázar.
A la inauguración asistió también la alcaldesa de Alcázar de San Juan, Rosa Melchor, quien agradeció públicamente a Víctor y a la Pizzería Las Cancelas “mantener algo que ya se ha convertido en una tradición muy querida”. La alcaldesa recordó que muchas tradiciones “empiezan casi como una ocurrencia y se consolidan cuando la gente las hace suyas”, algo que, a su juicio, ocurre claramente con Cancelandia. “No creo que haya nadie en Alcázar que no se haya enterado ya de que es Navidad y Carnaval”, bromeó.
Melchor animó a la ciudadanía a disfrutar de esta propuesta singular y, entre risas, dio paso al momento más esperado de la noche: “Lo único que me apetece decir es: por favor, dale ya al botón”. Y así, entre aplausos, luces y sonrisas, Cancelandia volvió a ponerse en marcha, marcando un año más el inicio simbólico de la Navidad en Alcázar de San Juan.