La alcaldesa de Alcázar de San Juan, Rosa Melchor, ha visitado este miércoles, junto al concejal de Obras, la finalización de los trabajos de remodelación del pasaje peatonal que conecta las calles Emilio Castelar y Canalejas, una actuación que ha permitido solucionar problemas de filtraciones que se arrastraban desde hace años y transformar el entorno en un espacio más seguro, accesible y amable para la ciudadanía.
Durante la visita, la alcaldesa ha recordado que se trata de un pasaje “muy transitado”, no solo por los numerosos vecinos que residen en los edificios del entorno, sino también por la presencia de distintos establecimientos y servicios, como academias o la sede del Colegio de Enfermería, lo que convierte este punto en un lugar habitual de paso y encuentro. “Es un espacio que la gente utiliza para acortar recorridos y también para acudir a los comercios y servicios de la zona”, ha señalado.
Uno de los principales objetivos de la actuación ha sido poner fin a las filtraciones de agua que afectaban de manera recurrente a sótanos, almacenes comerciales y plazas de garaje desde prácticamente la recepción inicial de la obra, hace ya varios años. Un problema “casi crónico”, en palabras de Melchor, que generaba molestias continuas a vecinos y comerciantes y que ahora se ha abordado mediante una inversión municipal de 160.000 euros.
Además de resolver estas deficiencias estructurales, la intervención ha permitido consolidar un espacio plenamente peatonal, con una superficie de 830 metros cuadrados, pensado para el disfrute ciudadano. La alcaldesa ha destacado especialmente el carácter familiar del nuevo pasaje, que se ha convertido en una pequeña plaza donde “las familias, especialmente con niños, pueden sentarse, jugar y esperar tranquilamente”, junto a una zona comercial también peatonalizada.
Tránsito solo peatonal
Melchor ha insistido en la importancia de respetar el uso exclusivo para peatones del espacio, recordando que está prohibido el tránsito de cualquier tipo de vehículo, incluidos bicicletas y patinetes, salvo en casos de emergencia debidamente justificados. Para garantizarlo, se han instalado bolardos en ambas entradas del pasaje. “Las zonas peatonales son solo y exclusivamente para las personas”, ha subrayado, apelando a la colaboración ciudadana para hacer un buen uso del lugar.
Esta actuación se enmarca en la estrategia municipal de humanización del espacio urbano, una línea de trabajo que el Ayuntamiento viene desarrollando desde hace más de una década. “En casi todas las obras que hacemos hay una parte muy importante de accesibilidad y otra de humanidad”, ha explicado la alcaldesa, defendiendo un modelo de ciudad donde las personas, y no los vehículos, tengan prioridad, favoreciendo espacios tranquilos y seguros para el paseo, el juego infantil y la convivencia intergeneracional.
Con la finalización de estas obras, el pasaje entre Emilio Castelar y Canalejas se consolida como un nuevo punto de encuentro urbano, más funcional, accesible y pensado para el uso cotidiano de vecinos y visitantes.