ENTREVISTA. MARÍA JESÚS PELAYO, VICEPRESIDENTA DE LA DIPUTACIÓN Y PORTAVOZ DE VOX EN ALCÁZAR

‘Somos un claro ejemplo de que PP y Vox pueden gobernar juntos’

María Jesús Pelayo afronta el último tramo de la legislatura desde una doble posición política: como vicepresidenta de la Diputación Provincial de Ciudad Real, formando parte del gobierno de coalición entre PP y Vox, y como portavoz de Vox en la oposición del Ayuntamiento de Alcázar de San Juan. Desde la institución provincial reivindica una gestión basada en la inversión en los municipios y asegura que se ha dejado de lado «el sectarismo» para atender a los pueblos con independencia de su color político. Muy diferente es su diagnóstico cuando la conversación se centra en Alcázar de San Juan. Pelayo dibuja una ciudad «abandonada», acusa al Gobierno socialista de vivir de los anuncios después de doce años en el poder, denuncia una elevada presión fiscal y anticipa que el Cine Crisfel será uno de los asuntos sobre los que su grupo exigirá responsabilidades. Respecto a la Feria y Fiestas, tampoco ahorra críticas a un modelo festivo que califica como «una feria para ricos».

PREGUNTA. Entramos en el último tramo de la legislatura. ¿Qué balance hace de estos años al frente del Gobierno de la Diputación?
RESPUESTA. Creo que hay que dividirlo entre gestión y política. En gestión estamos haciendo lo que tiene que hacer la Diputación: ayudar a los municipios. Hemos alcanzado un récord histórico de inversión y hemos estado cuando los pueblos nos han necesitado, ante desastres meteorológicos, en arreglo de caminos, actuacionees en colegios, instalación de cámaras de seguridad… Ahora mismo creo que no hay una demanda importante de los municipios que esté sin cubrir.
    Y lo hemos hecho independientemente del color político. Las inversiones y subvenciones se articulan mediante convocatorias y creo que hemos conseguido que la Diputación esté donde tiene que estar: al lado de los municipios.

P. Usted dirige además un área muy relacionada con la promoción de la provincia. ¿Qué ha cambiado durante estos años?
R. Cuando llegamos había eventos y actividades, pero no existía una estrategia, un objetivo que sirviera de columna vertebral y diese sentido al conjunto. Creo que eso lo hemos conseguido. Hemos logrado que Sabor Quijote sea una marca reconocible y lo hemos hecho de la mano de las instituciones y del sector privado, que es vital como motor económico.
    También estoy especialmente orgullosa de haber dejado a un lado el sectarismo. Antes se tomaban decisiones que eran difíciles de entender. Siempre pongo el ejemplo de las áreas de autocaravanas: había municipios con veinte pernoctaciones al año que tenían una y otros donde existía demanda y no se cubría.

P. ¿Se ha acabado entonces con el criterio político en el reparto de recursos?
R. Puedo decir en voz alta que hemos dejado a un lado el sectarismo en la Diputación Provincial. Nos hemos dedicado a cuidar los municipios y a trabajar para que todo lo que hagamos tenga retorno para la provincia y genere oportunidades.
    Tenemos un problema enorme de despoblación y para combatirlo hacen falta oportunidades. Que alguien pueda emprender, abrir un negocio u ofrecer servicios requiere cuestiones tan básicas como tener wifi, buenas carreteras o caminos en condiciones.
    También tenemos que creernos lo que tenemos. Generar orgullo, vender nuestra provincia y salir fuera a contar lo que somos. Sabor Quijote es patrimonio, historia, naturaleza y gastronomía. El año pasado tuvimos unos magníficos resultados turísticos y los datos son los que finalmente avalan el trabajo.

P. ¿Este último curso político será un año para cerrar proyectos o todavía queda espacio para abrir otros nuevos?
R. Vamos a seguir trabajando exactamente igual, con la misma estrategia, intención y propósito. Los proyectos que han funcionado continúan y pondremos otros nuevos en marcha. Y si alguno no ha funcionado, tampoco tenemos ningún problema en no continuar con él.
    Nuestra línea seguirá siendo estar al lado de los municipios, generar oportunidades y ayudar a los vecinos de la provincia. Estamos en un momento complicado, cada vez se le hace más difícil la situación a la clase media, y creo que las instituciones están para ayudar a las personas, no para complicarles la vida.

P. PP y Vox gobiernan juntos la Diputación. ¿Cómo ha funcionado una coalición que inicialmente podía despertar dudas?
R. Creo que somos un ejemplo de gobierno en coalición. Las coaliciones no son fáciles y no voy a decir lo contrario. Hay momentos más complicados y puede haber choques, pero cuando ha surgido algún conflicto me he sentado con el presidente, yo como portavoz y vicepresidenta representando a Vox y él como representante del Partido Popular, y hemos llegado a acuerdos.
    Hemos priorizado el interés general y lo que quisieron los ciudadanos, que fue que gobernasen Partido Popular y Vox. A día de hoy podemos estar orgullosos de ser un ejemplo de que se puede gobernar en coalición. Lo importante son las políticas que tenemos en común y que también se respete aquello por lo que los ciudadanos han votado a cada partido.

P. ¿Confía en que ese proyecto político tenga continuidad después de las próximas elecciones?
R. Creo que sí. El Partido Socialista no puede estar en peor momento. Gobierna España y Castilla-La Mancha y la gente está muy harta. Basta salir a la calle y hablar con la gente. Estamos atravesando un momento muy complicado y hay problemas a los que hay que dar soluciones. No se puede mirar hacia otro lado.

“ALCÁZAR ESTÁ ABANDONADO”

P. Hablemos de Alcázar de San Juan, donde Usted es concejala y portavoz del grupo municipal Vox. ¿Cómo afrontará su grupo este último año de legislatura municipal?
R. Vamos a continuar ejerciendo la labor que corresponde a la oposición: controlar al Gobierno y hacer propuestas para el municipio. Seguiremos trabajando igual porque la gente nos lo agradece. Cuando alguien tiene un problema se pone en contacto con nosotros y eso también demuestra que existe hartazgo.
    Alcázar está abandonado. El Partido Socialista lleva tres legislaturas gobernando, doce años, y durante ese tiempo ha gobernado también en Castilla-La Mancha y en España. Ha tenido las tres instituciones, tenemos un diputado nacional, otra diputada regional y una delegada provincial de Agriculturura, pero lo que hemos visto es cómo Alcázar ha ido perdiendo.
    Hemos perdido fuerza con el ferrocarril; la sanidad está en una situación lamentable, aunque ahora se anuncien inversiones en el hospital; tenemos problemas educativos, de seguridad ciudadana, de llimpieza en las calles, de arbolado, etc.

P. El Gobierno municipal defiende que existen numerosos proyectos en marcha.
R. Sí, anuncios. Pero echemos la vista atrás y analicemos cómo están los grandes proyectos que se han anunciado a bombo y platillo: Cine Crisfel, Convento de Santa Clara, Escuela de Hostelería… ¿Cuántas veces se han anunciado? ¿Cómo está el ferrocarril? ¿Cómo están las calles, los parques, los columpios o la accesibilidad? Que una persona vaya en silla de ruedas o que unos padres salgan con el carrito de un niño y comprueben cómo están determinadas aceras. 
    También existen problemas dentro del propio Ayuntamiento con la gestión del personal.
    No podemos decir que todo es maravilloso cuando la realidad que encuentran los vecinos es otra.

P. También ha denunciado recientemente la situación del CRDO La Mancha y Museo del Vino ¿Qué puede decirnos de este tema?
R. Me sorprendió muchísimo conocer que se está trasladando el Museo del Vino a Tomelloso. Me parece tremendo que el Ayuntamiento mire hacia otro lado. Tenemos una delegada de Agricultura, una diputada regional y un diputado nacional, pero no hacen nada.
    El Consejo Regulador está en Alcázar desde sus inicios, en el corazón de La Mancha. Ya sabemos lo que pasó con la Estación de Viticultura y Enología y ahora vemos cómo se llevan el Museo del Vino y no pasa nada. Y mi preocupación es qué será lo siguiente, porque después puede ser la propia sede del Consejo Regulador... No se trata de competir con Tomelloso, que es un gran municipio. Se trata de defender Alcázar.

P. Uno de los asuntos sobre los que Vox está poniendo mayor énfasis es la sanidad y, especialmente, la atención a la salud mental.
R. La situación de la salud mental me parece gravísima. Después de tres legislaturas existe una necesidad urgentísima y no se está respondiendo adecuadamente. Hay familias que encuentran dificultades para conseguir atención y tratamientos que necesitan seguimiento.
    También tenemos problemas en Atención Primaria y con las listas de espera. Puedes decir que Alcázar está maravilloso, pero eso no convierte el discurso en realidad. Hay que salir a la calle y ver cuál es la situación. Y la realidad es que en agosto, por ejemplo, no daban citas para ir al médico de familia.

P. Hablemos del Cine Crisfel. La alcaldesa ha defendido que cualquier actuación debe anteponer la seguridad.
R. Faltaría más. La seguridad se da por supuesta. El Cine Crisfel se compró por muchísimo dinero, nos costó mucho dinero a los alcazareños precisamente por el valor patrimonial que tenía.
    España tiene magníficos arquitectos y expertos en patrimonio. Si hemos realizado una compra cara y al final lo que tenemos es prácticamente un solar sobre el que habrá que levantar algo desde cero, creo que alguna responsabilidad política debería existir.
    ¿No hubo un estudio previo sobre el estado del inmueble? ¿Quién hizo ese estudio? Es un asunto del que vamos a hablar mucho y sobre el que vamos a pedir responsabilidades. La dejadez es manifiesta.

P. Vox llevó también al Pleno una propuesta sobre el mantenimiento del arbolado urbano. ¿Qué reclamaban?
R. Una planificación seria. Sabemos cómo son las tormentas de verano en Alcázar y cuando vemos venir una nube nos echamos a temblar. Evidentemente puede producirse una caída puntual de un árbol, pero si cada vez que hay viento tenemos uno, dos o tres árboles caídos existe un problema.
    Presentamos una moción para disponer de un plan de mantenimiento y control del arbolado y fue rechazada. También recibimos quejas sobre podas en épocas de cría. Lo que pedimos es planificación.
    Llevan doce años gobernando. No están en su primera legislatura. La tomadura de pelo está siendo importante y la dejadez es manifiesta.

P. Recientemente ha publicado un artículo de opinión lamentando la situación actual de barrios como La Pradera ¿Considera Alcázar una ciudad insegura?
R. Yo no digo que Alcázar sea una ciudad insegura. Lo que digo es que existen problemas y hay que abordarlos. No se puede responder a cualquier problema enseñando una estadística y presumiendo del puesto que ocupa Alcázar en un ranking.
    En La Pradera, por ejemplo, han sido los propios vecinos y la asociación quienes se han puesto en contacto con nosotros para trasladarnos su situación. Los problemas existen y la obligación de un Gobierno es afrontarlos, no mirar hacia otro lado.
    Eso ocurre con La Pradera, con los árboles, con las palomas, con la suciedad en las calles, con la sanidad o con el ferrocarril. El problema es siempre el mismo: sacar pecho de una realidad y que después el vecino se encuentre otra distinta en la calle.

P. Otro de sus principales frentes contra el Gobierno municipal es la presión fiscal.
R. Lo denunciamos desde el primer día. Es un atraco a mano armada lo que se está haciendo con los vecinos. Recuerdo que el primer año subió la contribución un 25% y Vox salió a recoger firmas para presentarlas en el Ayuntamiento.
    No puedes presumir continuamente de tener unas cuentas extraordinarias, de disponer de millones de euros de remanente, y al mismo tiempo seguir aumentando la presión sobre los vecinos. La gente necesita llegar a final de mes y, si puede, ahorrar algo.
    Nos han subido el agua y también el recibo de la basura. Pagamos más que nunca mientras el Ayuntamiento presume de tener más recursos que nunca. El vecino de a pie está cada vez más asfixiado.
    Lo he dicho otras veces y sé que no les gusta escucharlo: es un atraco a mano armada lo que se está haciendo con los vecinos de Alcázar de San Juan cuando se presume de unas cuentas saneadas.

P. Y si Vox llegase al Gobierno municipal, ¿cuál sería una de sus primeras medidas?
R. Rebajar la presión fiscal. Es demasiado alta. Antes de subir impuestos y asfixiar a quien se levanta cada mañana para trabajar, mantener un negocio o sacar adelante a su familia, hay que analizar muy bien en qué se gasta cada euro.
    El dinero público es de todos. Sale del esfuerzo y del trabajo de los vecinos y hay que cuidar muchísimo qué se hace con cada céntimo. En Alcázar se gasta y se malgasta demasiado dinero en cosas innecesarias.

P. Estamos terminando la Feria y Fiestas. ¿Qué opinión le merece la programación de este año?
R. Creo que la Feria es una muestra del modelo que está aplicando el Gobierno municipal. Hemos pasado de una feria con conciertos solidarios y benéficos a una feria para ricos.
    Hay conciertos que cuestan bastante dinero y son muchos los vecinos que me llaman o me paran por la calle preguntándome cómo es posible que tengan que pagar 15 euros solo por entrar al recinto.
    Se paga por todo. Y mi pregunta es muy sencilla: si el Ayuntamiento tiene dinero, ¿por qué hay que pagar por todo?
    No creo que sea una feria participativa ni una feria popular, como presume el Partido Socialista.

P. También cuestiona la gestión realizada con los festejos taurinos.
R. La Diputación Provincial sacó una convocatoria pública para apoyar a los ayuntamientos y fomentar la tauromaquia y Alcázar de San Juan solicitó una ayuda económica de 62.000 euros que le fue concedida.
    Lo que resulta curioso es el discurso político. Tenemos dentro del equipo de Gobierno formaciones que están en contra de la tauromaquia y, al mismo tiempo, el Ayuntamiento se acoge a una convocatoria de la Diputación para financiar festejos taurinos. Aunque, según creo, de la cifra solicitada solo han utilizado y solo van a justificar unos 12.000 euros. Una vez más encontramos una diferencia entre lo que se dice y lo que después se hace.

P. A pesar de sus duras críticas al Gobierno de Alcázar, sostiene que desde la Diputación no se ha discriminado al municipio por estar gobernado por el PSOE.
R. En absoluto. Y los datos lo demuestran. Alcázar ha recibido ayudas para empleo, obras, caminos, control de colonias felinas, espectáculos taurinos, prevención del acoso escolar, mantenimiento del área de autocaravanas o daños provocados por las borrascas, además de subvenciones nominativas para actividades como la Feria de los Sabores, el Carnaval o el Festial.
    Alcázar ha sido tratado como cualquier otro municipio, independientemente de que esté gobernado por el Partido Socialista. No ha habido sectarismo.
    Como vicepresidenta de la Diputación tengo que defender a toda la provincia. Y como portavoz de Vox en Alcázar tengo la obligación de controlar al Gobierno municipal, pedir explicaciones y exigir responsabilidades.

P. ¿Mantendrá entonces Vox una oposición especialmente activa hasta las elecciones?
R. Por supuesto. Nosotros no criticamos por criticar. Ejercemos una obligación que asumimos ante los ciudadanos: controlar al Gobierno y hacer propuestas.
Nunca nos hemos opuesto a que llegue dinero a Alcázar. Con los fondos europeos hemos apoyado al Ayuntamiento, pudiendo estar más o menos de acuerdo con determinados proyectos, porque era dinero que llegaba a nuestra ciudad. Incluso hicimos propuestas para que se incorporasen proyectos.
    No hemos puesto palos en las ruedas cuando algo era bueno para Alcázar. Pero eso no significa que vayamos a dejar de preguntar, fiscalizar o denunciar aquello que creemos que se está haciendo mal.

P. En el terreno personal, ¿se ve nuevamente como candidata de Vox en las próximas elecciones municipales?
R. Estoy a disposición del partido para lo que necesite y considere que puedo aportar. A día de hoy sigo trabajando donde estoy con las mismas ganas que el primer día, tanto en la Diputación desde el Gobierno como en Alcázar desde la oposición.
    Creo que somos la verdadera oposición que tiene el Partido Socialista en la calle y en los plenos. Decimos lo que hay y vamos a seguir haciéndolo.

P. ¿Con qué objetivo afronta este último tramo de legislatura?
R. Con el mismo que hasta ahora: trabajar por la provincia, defender Alcázar de San Juan y cuidar el dinero público. Nuestro objetivo siempre ha sido y será el mismo.
    Después de doce años creo que Alcázar necesita un cambio. Da igual quién termine siendo el candidato socialista. Lo importante no son los nombres, sino la gestión que han hecho durante todo este tiempo. El panorama tiene que cambiar ya.