Muere Marcelo Muñoz, pionero de las relaciones entre España y China, a los 91 años

Marcelo Muñoz ha fallecido a los 91 años
Fundador y presidente de honor de la Fundación Cátedra China, dedicó más de medio siglo a promover el conocimiento y el entendimiento entre ambos países. En 2024 fue distinguido como Embajador de Amistad con el Pueblo Chino, convirtiéndose en el segundo español en recibir este reconocimiento después de Juan Antonio Samaranch.

Marcelo Muñoz, uno de los grandes impulsores del acercamiento entre España y China durante las últimas décadas, ha fallecido a los 91 años, según ha comunicado la Fundación Cátedra China, institución de la que fue fundador y presidente de honor.

Su muerte pone fin a una trayectoria de más de medio siglo dedicada a tender puentes entre las sociedades española y china. Empresario, estudioso y divulgador de la realidad del gigante asiático, Muñoz perteneció a una generación que comenzó a mirar hacia China cuando el país todavía ocupaba un espacio muy reducido en el debate público, económico y académico español.

Esa temprana aproximación acabaría convirtiéndose en el eje de buena parte de su vida. Muñoz defendió durante décadas la necesidad de conocer China desde una perspectiva que trascendiera las circunstancias políticas y económicas de cada momento. Para él, la relación entre España y China debía construirse sobre el conocimiento mutuo, el diálogo y unas relaciones humanas capaces de perdurar en el tiempo.

De esa convicción nació Cátedra China y, posteriormente, la Fundación Cátedra China, proyectos concebidos como espacios de encuentro entre especialistas, diplomáticos, empresarios, académicos e instituciones interesados en profundizar en las relaciones entre los dos países.

Uno de los mayores reconocimientos a esa labor llegó en octubre de 2024, cuando Muñoz fue distinguido con el título de Embajador de Amistad con el Pueblo Chino. Se convirtió así en el segundo español en recibir esta alta distinción, después de Juan Antonio Samaranch, histórico presidente del Comité Olímpico Internacional. Muñoz recibió aquel reconocimiento con especial orgullo y emoción, según recuerda la Fundación.

Pero su relación con China fue mucho más que institucional o intelectual. Tras décadas de viajes, conversaciones y encuentros, el país asiático terminó formando parte de su propia biografía. China significaba para él también una extensa red de amistades, personas e instituciones con las que fue estableciendo vínculos a lo largo de los años.

En la última etapa de su vida, una de sus principales preocupaciones fue precisamente garantizar la continuidad de ese trabajo. Muñoz consideraba esencial que nuevas generaciones asumieran la tarea de profundizar en el conocimiento de China y mantuvieran abiertos los canales de entendimiento entre ambos países.

Quienes trabajaron junto a él en la Fundación Cátedra China destacan ahora tanto su legado intelectual como su dimensión humana y recuerdan una frase con la que acostumbraba a resumir una tarea que, durante muchos años, avanzó lejos de los grandes focos de atención:

«Remamos contra corriente, pero a favor de la historia»(纵逆流而行,亦与历史同向).

La frase adquiere ahora el significado de un epitafio para quien hizo del acercamiento entre España y China una causa personal. Buena parte de los puentes institucionales y humanos que hoy conectan ambos países comenzaron a construirse cuando mirar hacia China era todavía una apuesta minoritaria en España.

La Fundación Cátedra China ha expresado su intención de mantener viva esa vocación de diálogo, conocimiento y entendimiento y de transmitirla a las nuevas generaciones, dando continuidad al proyecto iniciado por su fundador.

Por expreso deseo de Marcelo Muñoz, no habrá tanatorio.

Con su fallecimiento desaparece una de las figuras pioneras del acercamiento contemporáneo entre España y China, pero permanece una trayectoria marcada por una idea que defendió durante más de medio siglo: que conocer al otro, conversar con él y construir relaciones duraderas era la mejor manera de acercar dos sociedades geográfica y culturalmente distantes.