Escribo esta carta abierta con la intención de buscar soluciones y no culpables. Por eso, antes de explicar lo que nos ha pasado, quiero simplemente aclarar que este escrito no va dirigido contra nadie, por lo que espero que nadie se moleste ni se de por aludido. Mi intención, repito, es simplemente buscar soluciones.
Desde el domingo pasado tengo a mi nieta ingresada en una habitación de la planta de Pediatría del Hospital Mancha Centro de Alcázar de San Juan, donde ha permanecido aislada debido al origen vírico de su enfermedad (es decir en la habitación solo está ella como paciente). No tengo ninguna queja sobre la atención médica que está recibiendo y es más considero que el personal sanitario de nuestro hospital está formado por buenos profesionales, pero lo que no me parece de recibo es que la niña, prácticamente desde el primer día de hospitalización, tenga la cara y parte del cuerpo llenos de picotazos que parecen ser de mosquitos. Sí, han leído bien, mosquitos en el hospital.
Dirán ustedes que es algo raro y a la vez fácil de solucionar, bastaría con fumigar o desinsectar de alguna manera el espacio afectado y el problema quedaría resuelto, pero según nos dijo el propio personal, no se puede fumigar ni utilizar insecticidas en el hospital, de forma que los mosquitos allí siguen. Algo que no sé si será verdad o mentira, pero el caso es que mi nieta sigue ingresada y los mosquitos no la dejan en paz.
Pido por favor a través de esta carta, a quien corresponda, a los gestores del hospital o a los responsables de mantenimiento, que solucionen el problema. No sé si sabrán que en esa planta hay mosquitos, pero de cualquier forma lo importante es buscar una solución para que ningún niño más tenga que soportar, además de su enfermedad, los picores y malestar de los picotazos de los dichosos mosquitos.
Gracias de antemano por su atención.