El Colegio de Médicos reconoce a sus jubilados una vida dedicada al cuidado de los pacientes

Jubilados 2026

El acto, celebrado en la Residencia Universitaria Santo Tomás, reunió a médicos jubilados, familiares y compañeros en una tarde de homenaje, recuerdo y gratitud

El Colegio de Médicos de Ciudad Real celebró el acto de reconocimiento a sus médicos jubilados, una de las citas más emotivas de la vida colegial, en la que 36 profesionales recibieron la insignia y el diploma como Colegiados de Honor tras una trayectoria dedicada al ejercicio de la medicina.

La ceremonia, celebrada en el salón de actos de la Residencia Universitaria Santo Tomás, reunió a médicos jubilados, familiares, compañeros y miembros de la Junta Directiva en una tarde marcada por el reconocimiento profesional, el recuerdo a los compañeros fallecidos y el agradecimiento a quienes han dedicado décadas de trabajo al cuidado de los pacientes.

El acto comenzó con una intervención musical de la Agrupación Coral Universitaria de Ciudad Real y con la bienvenida del presidente del Colegio de Médicos de Ciudad Real, Dr. Manuel Rayo Gutiérrez, quien invitó a guardar un minuto de silencio en memoria de los compañeros fallecidos durante el último año.  Asimismo, recordó que una misa en su honor tendrá lugar el próximo 27 de junio, a las 20.30 horas, en la Iglesia de San Pedro.

En su intervención, el Dr. Rayo destacó el profundo significado de este acto para la Junta Directiva y para toda la institución colegial. Subrayó que se trata de un momento de reconocimiento, gratitud y orgullo profesional hacia médicos que han ejercido durante décadas con vocación, compromiso y espíritu de servicio. “No vais a dejar de ser médicos por el simple hecho de iniciar otra etapa de la vida”, señaló el presidente, quien quiso poner en valor “tanta buena medicina, tanto sacrificio y tanto bien hecho a la sociedad”.

Rayo recordó también el papel esencial de las familias, que han acompañado durante años una profesión exigente, marcada por guardias, ausencias y jornadas prolongadas. En este sentido, trasladó su agradecimiento a parejas, hijos, nietos, hermanos y familiares por la comprensión y el apoyo prestado a lo largo de toda una vida profesional.

El presidente animó además a los nuevos jubilados a seguir vinculados al Colegio y a aportar su experiencia en proyectos colegiales, actividades formativas, iniciativas con asociaciones de pacientes, cooperación o acciones de interés social. “Este Colegio es vuestro Colegio y seguirá siendo vuestro Colegio”, afirmó.

A continuación, intervino el Dr. Julio Gijón Rodríguez, vocal de Médicos Jubilados del Colegio, quien se dirigió a los homenajeados con un tono cercano y afectuoso, destacando que la jubilación abre una nueva etapa para vivir de otra manera, mantener el vínculo con los compañeros y seguir participando en la vida colegial.

El secretario del Colegio, Dr. Pedro Rozas, dio lectura al acta del Pleno de la Junta Directiva por la que se acordó el nombramiento como Colegiados de Honor de los médicos jubilados durante el último año. Posteriormente se procedió a la entrega de insignias y diplomas, en un acto especialmente emotivo por la participación de familiares, compañeros y miembros de la junta directiva en la imposición de las distinciones.

La ceremonia contó también con varias intervenciones musicales, que acompañaron los distintos momentos del acto y aportaron un tono solemne y cercano a la celebración.

En nombre de los médicos jubilados tomó la palabra el Dr. Jesús Miguel Vázquez Montoya, quien pronunció una intervención de agradecimiento y despedida en la que recordó más de cuatro décadas de ejercicio profesional, los vínculos creados con compañeros y pacientes y el significado humano de la medicina. “La medicina es más que ciencia; es un arte que requiere empatía, paciencia y comprensión”, afirmó. También quiso expresar su gratitud a los pacientes por la confianza depositada y a los compañeros por el apoyo recibido durante toda la trayectoria profesional.

El acto concluyó con la intervención final del presidente del Colegio y una última pieza musical, poniendo fin a una tarde de homenaje a quienes han formado parte esencial de la historia reciente de la medicina en la provincia.

Los actos conmemorativos de la Patrona de los médicos, Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, culminaron al día siguiente con la multitudinaria Cena de Hermandad celebrada en Salones Namen, que reunió a colegiados, familiares, autoridades, colaboradores y representantes institucionales. La cena fue todo un éxito de participación y convivencia, y puso el broche final a unos actos marcados por el orgullo de pertenecer a la profesión médica.