El programa Ciencial 2026 ha arrancado oficialmente este 15 de abril con un acto de inauguración celebrado en el salón de actos del Conservatorio Profesional de Música Alcázar de San Juan–Campo de Criptana, en una cita en la que se han dado la mano la ciencia, el teatro y la música.
Esta apertura ha marcado el inicio de una nueva edición de esta iniciativa municipal, que mantiene como principal objetivo acercar el conocimiento científico a la ciudadanía desde una perspectiva participativa y educativa, implicando de forma directa a la comunidad educativa local.
El acto ha contado con la presencia del presidente del Patronato Municipal de Cultura y concejal de Educación, Antonio Moreno; el representante de los centros educativos del municipio en Ciencial, Ramón Horcajada; y el director del conservatorio, Eusebio Fernández-Villacañas, además de representantes de los centros participantes.
La inauguración, conducida por la periodista Betsabé Alhambra, ha puesto el foco en el papel protagonista del alumnado, verdadero eje de esta iniciativa. En este sentido, los jóvenes han sido los encargados de dar vida a la representación teatral «Y sin embargo, se mueve», una obra escrita por María José García Lorente y dirigida por Ezequiel Ransanz.
Sobre el escenario, personajes históricos como Aristóteles, Galileo o Newton han servido para ofrecer al público una visión didáctica sobre la evolución del conocimiento científico y las distintas concepciones del sistema solar a lo largo de la historia, en una propuesta que ha combinado divulgación y creatividad.
Junto al teatro, la música ha tenido también un papel destacado en esta inauguración. El alumnado del conservatorio ha participado con la orquesta de cuerda, interpretando piezas como ‘Júpiter’, de Gustav Holst, y una selección de la banda sonora de la película Interstellar, reforzando así el carácter interdisciplinar del acto.
De este modo, Ciencial 2026 arranca en Alcázar de San Juan consolidándose como un espacio de encuentro entre ciencia y cultura, donde la participación de los jóvenes vuelve a ser clave para fomentar el interés por el conocimiento y la divulgación científica.