La Librería Café Mata acogió en la noche del jueves, 26 de febrero, el concierto del joven músico y compositor alcazareño Julio Oliet, que ofreció un recital en solitario centrado en los estándares del jazz, la música latina y la Bossa Nova. Una propuesta intimista que inauguró el formato de conciertos en el establecimiento y que refuerza la apuesta cultural de este espacio de referencia en el centro de Alcázar de San Juan.
Julio Oliet reconocía que era la primera vez que actuaba en este local, aunque no su primer concierto. “Encantado”, explicaba, tras haber hablado con María e Isabel para presentar una propuesta vinculada a lo que actualmente estudia y desarrolla: “el jazz y la música actual, la música latina, Bossa Nova…”.
Sobre el repertorio, el guitarrista detallaba que el público pudo disfrutar de “standards de jazz”, canciones clásicas compuestas en las décadas de los años 20 y 30 que, desde entonces, han sido reinterpretadas generación tras generación. “Todos los que estudiamos jazz o músicas parecidas tenemos que pasar por ellas porque son importantes, son preciosas y a nosotros nos encanta tocarlas”, afirmaba.
Aunque el concierto fue en formato solista, Oliet forma parte de varios proyectos musicales. Entre ellos, un quinteto de jazz con el que ha presentado su propuesta en festivales de Madrid, donde han cosechado “muy buena acogida”. Además, integra la banda Ale Ocaña, con temas propios que fusionan pop, rock, indie y jazz, y con la que han actuado en diferentes escenarios madrileños.
Con este proyecto fueron seleccionados en un ciclo impulsado por Madrid en Vivo, la Asociación de Salas de Madrid y la Fundación SGAE, recibiendo formación profesional y participando en un concierto final. Asimismo, lograron imponerse en un concurso interno de la Sala Galileo Galilei de Madrid, lo que les permitirá contar próximamente con una fecha propia en esta emblemática sala. “Esperemos que todos los manchegos que les apetezca subir para Madrid sean bien recogidos”, señalaba con ilusión.
Además, el músico compagina estos proyectos con una banda de versiones más orientada a eventos y celebraciones, y aunque cuenta con composiciones propias, reconoce que en los últimos años está centrado principalmente en perfeccionar la interpretación de la guitarra.
Por su parte, Isabel Mata, propietaria de la Librería Café Mata, subrayaba la importancia de este tipo de iniciativas para el establecimiento. “Para nosotros es un orgullo contar con artistas, hacer cosas diferentes, unir un negocio tradicional como una librería con algo más moderno como son conciertos y actividades culturales. Estamos súper ilusionados y ojalá esto sea como los cohetes, que no paremos de hacer cosas”, afirmaba.
Se trata del primer concierto que organizan en el local, aunque no la primera actividad cultural. “Hemos hecho ya teatro, talleres y mañana tenemos uno de acuarela. También presentaciones de libros, la semana pasada tuvimos una”, explicaba. La intención es diversificar la programación y abrir el espacio a distintas propuestas: “Vamos a tocar un poco todas las actividades para que nadie se quede sin hacer algo. Todo lo que le guste hacer, aquí estamos dispuestos a hacerlo”.
Además, desde la Librería Café Mata se muestran abiertos a sugerencias del público para seguir ampliando la oferta cultural. Una filosofía participativa que quedó patente en una velada donde música y literatura volvieron a encontrarse, esta vez al compás del jazz.