Las Jornadas Fadriqueñas celebradas el pasado fin de semana en La Villa de don Fadrique han cubierto todas las expectativas de participación a pesar del calor sofocante en las horas centrales del día, tal como ha señalado a elsemanaldelamancha.com el alcalde del municipio, Jaime Santos, quien se han mostrado muy satisfecho con los resultados obtenidos en esta décimo sexta edición de una fiesta que se ha convertido ya en un referente no sólo en la población, sino en toda la zona.
De hecho, tal como ha explicado Santos, el éxito de participación de estas Jornadas viene dando en parte porque son unas fiestas que ya están planificadas en el calendario de la ciudadanía, “nos llama mucha gente para saber la fecha exacta de celebración, ya que procuramos que se celebren sin coincidir con el puente, por eso nos llaman para preguntar”.
Tal ha sido el éxito de participación, que según el alcalde, lo que antes era habitual en concurrencia por ejemplo para ir a comer churros, en esta ocasión se ha traducido en largas colas de, al menos, media hora para poder comprarlos, “pero es que además a partir de determinada hora ya no se podía aparcar, y los espectáculos han estado llenos en todo momento y con gente de pie, han sido sin duda unas Jornadas marcadas por la participación en todos los sentidos”.
Asimismo, ha informado que los eventos y espectáculos se han podido celebrar todos y con gran éxito, como las novedades de las migas o la degustación de pozas “en la que la cola de gente ha sido la más larga que he visto”.
Y es que, según el alcalde, no sólo se ha llenado de fadriqueños vecinos y ausentes, sino de muchos visitantes de la comarca y de alguna otra parte de la geografía española que este año no ha querido perderse una fiesta tradicional que se celebra cada año en honor al fundador de La Villa, el Infante don Fadrique de Castilla, que murió a manos de su hermanastro, el rey Pedro I El Cruel.
Por último, Jaime Santos ha recordado que la celebración de las Jornadas Fadriqueñas no sólo aporta cultura y tradición al municipio, sino que es un gran impulso económico para la hostelería y hotelería, así como para las asociaciones y colectivos de la población.