La alcaldesa de Alcázar de San Juan, Rosa Melchor, ha visitado esta mañana las obras de restauración del antiguo Cine Crisfel, acompañada por el concejal Benjamín Gallego. Visita en la que se ha mostrado ilusionada y satisfecha ante el inicio de un proyecto “muy esperado por la ciudadanía”, a través del cual se podrá recuperar para la ciudad “un espacio de artes escénicas con mucha simbología”.
“Será un auditorio más pequeño que el Emilio Gavira, con un aforo aproximado de 300 localidades, que recuperará parte de su estructura original pero adaptado a las necesidades del siglo XXI”, ha indicado la alcaldesa. El proyecto, cuya adjudicación inicial asciende a 2.263.192 euros, se ejecutará íntegramente con recursos municipales gracias al saneamiento de las cuentas públicas.
Melchor ha explicado que la intervención será integral, incluyendo la estructura, instalaciones, camerinos, medidas de seguridad, aseos y zonas auxiliares. “Pedimos a la ciudadanía que venga con la mente abierta cuando vuelva a abrirse, porque aunque se conservarán elementos como los palcos, el resultado será un espacio escénico completamente nuevo”, ha subrayado. La previsión es que las obras finalicen en verano de 2026, con el objetivo de inaugurar el nuevo teatro antes de que termine ese mismo año.
Además, ha avanzado que se mantendrá el nombre original, como reconocimiento a su identidad histórica. “Los sitios emblemáticos no se cambian de nombre porque tienen alma; y el Crisfel es parte de nuestra memoria colectiva”, ha remarcado la alcaldesa.
Proyecto técnico y recuperación patrimonial
La empresa adjudicataria de las obras es Viales y Obras Públicas SL y el plazo de ejecución, según los datos facilitados por la alcaldesa, es aproximadamente de un año, pues se espera que las obras estén terminadas a finales del año que viene. El objetivo principal pasa por transformar el antiguo cine en un espacio de encuentros y usos múltiples, respetando su valor arquitectónico y dotándolo de funcionalidad moderna.
El inmueble, cuya primera referencia documental data de 1909, conserva elementos característicos como su amplia sala principal, dos plateas visibles desde el patio de butacas, camerinos elevados, y una compleja red de accesos, con hasta cinco entradas diferentes.
Según los datos técnicos publicados en la web Viales y Obras Públicas SL, la reforma contempla la adecuación de la planta baja como espacio público polivalente, habilitación del semisótano y primera planta para instalaciones técnicas, creación de un almacén y zonas de mantenimiento, así como la conservación de los accesos originales desde el vestíbulo al patio de butacas y plateas.
En cuanto al antiguo cine de verano, su espacio se utilizará en un primer momento como aparcamiento, dada la falta de estacionamiento en la zona. No obstante, en una segunda fase se prevé construir allí un "hostal para asociaciones culturales", con el fin de ofrecer espacios adecuados para el desarrollo de sus actividades.
Con esta actuación, Alcázar de San Juan recupera uno de sus edificios más simbólicos, que vuelve a integrarse en la vida cultural y social de la ciudad, reforzando su apuesta por los espacios escénicos de calidad y el aprovechamiento del patrimonio arquitectónico local.