El sábado pasado 14 de junio, Alcázar de San Juan se convirtió por un día en el destino bluesero de La Mancha con la llegada del Lebowski Blues Festival, una cita que puso a nuestra ciudad en el selecto mapa de festivales de este estilo musical, apuesta personal del alcazareño Javier Carpio.
Los encargados de abrir el festival fueron Cinamon Place, con el también alcazareño Alberto Fernández a la guitarra y voz, acompañado de Tony Campos a la batería y Manuel Valdepeñas al bajo. Con un sol de justicia y una temperatura sofocante, este grupo de blues, con tintes de stoner y psicodelia, tuvo la ardua tarea de ir recibiendo al público que fue llenando la plaza de toros conforme el sol iba amainando.
Posteriormente Salía a escena de la que se dice es la mejor blueswoman de España, demostrando que este apelativo no ha sido gratis. Susan Santos con su voz suave y cálida, pero de gran presencia, encandiló a los presentes con sus canciones y una puesta en escena básica, con unos solos vibrantes y algo que ya ha hecho característico de sus conciertos, bajar a pie de pista para los afortunados de la priemra fila puedean apreciar su maestría a la guitarra de cerca.
Con la noche ya bien entrada era el turno de La Perra Blanco, un cuarteto más rockabilly que bluesero, al frente del cual se impone sin paliativos la gaditana Alba Blanco, que trajo al Corazón de La Mancha un concierto con mucha fuerza y un sonido auténtico, con todo un derroche de energía y talento y una puesta en escena a la que contribuyen en buena medida Guillermo González al contrabajo, Jesús López a la batería y Gerard Vercher, virtuoso del teclado y el saxo. Juntos construyeron un ambiente que hizo enloquecer al público de Alcázar con un repertorio que abarcó temas de su último disco, así como clásicos de su discografía.
Para finalizar, el plato fuerte ya de madrugada, lo ponía una de las bandas más veteranas del blues en nuestro país, la Tonky Blues Band a la que en esta ocasión se unía Boney Fields, reconocido trompetista chicalagüense que viene desde hace décadas dejando una profunda huella en la escena del blues internacional y que ha actuado con leyendas como Little Milton y James Cotton, Albert Collins & The Icebreakers y Junior Wells. La noche del sábado en Alcázar mostró, junto a Tonky de la Peña y los suyos, porque es ya una leyenda viva del blues, con su estilo único que fusiona el clásico Chicago Blues con elementos de soul y funk, en un concierto en el que no dejó de interactuar con el público, creando un ambiente festivo y lleno de energía hasta casi las 4 de la mañana.