Una vivienda de Alcázar de San Juan se ha convertido en la mañana de este sábado en un improvisado obrador tradicional. Varias integrantes de la Hermandad de San Antón se han reunido para elaborar de forma artesanal tortas en sartén que esta noche se venderán durante la celebración de la gran hoguera en honor al santo.
Se trata de una iniciativa novedosa para la hermandad actual, aunque con profundas raíces históricas. Como explica María Josefa Beamud, una de las responsables de esta actividad, “antiguamente ya se hacían tortas por parte de la hermandad en las casas, y este año, con la nueva junta directiva, hemos decidido recuperarlo y hacerlo de nuevo de forma tradicional”.
Es la primera vez que esta nueva directiva organiza la elaboración de tortas de manera conjunta en un domicilio particular. “Hemos decidido hacerlo aquí porque era donde había mejores condiciones”, señala María Josefa, visiblemente satisfecha por la respuesta obtenida: “Para mí ha sido una sorpresa ver que ha venido tanta gente”.
Alrededor de una docena de personas se han reunido desde primera hora para preparar la masa y comenzar a freír las tortas. El objetivo es elaborar una gran cantidad para esta noche: “Vamos a utilizar unos 20 kilos de harina. No sabemos exactamente cuántas saldrán, pero esperamos que sean suficientes para todo el que quiera colaborar”, comenta.
Venta esta noche en la hoguera
Todas las tortas elaboradas durante la jornada se pondrán a la venta esta misma noche junto a la hoguera de San Antón. El precio será de 2 euros por torta. Además, este año se incorpora otra novedad: también habrá chocolate caliente para acompañarlas. El vaso de chocolate tendrá un precio de 1,50 euros.
El chocolate se preparará esta tarde en otra vivienda, con la colaboración de Víctor García Chocano, hostelero y gerente de Las Cancelas, que ayudará a calcular y elaborar las cantidades necesarias para atender a todos los asistentes.
Un proceso totalmente artesanal
María Josefa explica con detalle cómo se realizan estas tradicionales tortas: “La masa se hace con harina, levadura de panadero y agua templada. Nosotros le echamos también un poquito de aceite. Hay quien le pone mistela u otros ingredientes, pero nosotras las hacemos así”.
Una vez preparada la masa, se deja reposar un par de horas para que suba. Después se forman bolas que vuelven a reposar antes de ser extendidas a mano y fritas en sartén. En la cocina se respira un ambiente de trabajo en equipo: unas amasan, otras estiran y otras se encargan de freírlas junto a la chimenea.
Las tortas, una vez hechas, se conservan perfectamente hasta la noche e incluso durante varios días si se guardan adecuadamente.
Con esta iniciativa, la Hermandad de San Antón de Alcázar de San Juan no solo recupera una costumbre de antaño, sino que refuerza el carácter popular y participativo de unas fiestas muy queridas por los vecinos. Esta noche, junto al calor de la hoguera, las tortas artesanales volverán a ser protagonistas.