La vicepresidenta de la Diputación de Ciudad Real, María Jesús Pelayo, ha desgranado, en declaraciones a elsemanaldelamancha.com, los pilares fundamentales del ambicioso programa cultural Legado Quijote, impulsado por la institución provincial con el objetivo de “mantener viva la huella de Cervantes” y convertirla en una verdadera palanca de desarrollo, cohesión territorial y promoción de la identidad manchega.
“El Quijote forma parte de lo que somos, de nuestro paisaje y de nuestra historia”, ha afirmado Pelayo, quien ha insistido en la necesidad de trabajar también “desde dentro” para que los ciudadanos de la provincia se reconozcan en el legado cervantino. “En otros países se estudia el Quijote desde pequeños, mientras que aquí, teniendo esta riqueza en casa, le restamos valor”, ha lamentado.
Cultura, educación y retorno económico
Legado Quijote se articula como complemento a “Sabores del Quijote”, iniciativa más centrada en el turismo y la gastronomía. Según ha explicado Pelayo, la nueva propuesta prioriza el ámbito cultural, educativo y formativo, con el propósito de generar no solo actividad cultural, sino también impacto económico. “Queremos que esto genere oportunidades y que, por ejemplo, un bar de un pueblo pequeño vea aumentar su clientela... O que haya necesidad de alojamientos o de guías turísticos. Es decir, que haya retorno económico y el programa beneficie económicamente a nuestra provincia”.
En esta primera fase, el proyecto recorrerá una treintena de municipios, tal como ha detallado la vicepresidenta, con especial protagonismo de aquellos que cuentan con Universidades Populares. Entre sus acciones destaca la gira cultural "En un lugar de la Mancha…", protagonizada por el humorista Agustín Durán. “Con humor y referencias al Quijote, Durán logra que la gente descubra que su calle se llama así porque por allí pasó don Quijote. Si alguien acaba leyendo aunque sea un capítulo, ya habremos encendido esa chispa”, afirma Pelayo.
Además, se están diseñando actividades para el ámbito educativo, incluyendo talleres, concursos y rutas escolares, para reforzar el vínculo entre la juventud y el legado cervantino.
Premios, homenajes y diplomacia cultural
Legado Quijote incluirá también premios periodísticos para reconocer trabajos que contribuyan a divulgar el patrimonio cervantino. Pelayo ha asegurado que estos galardones contarán con “criterios de prestigio y objetividad” y estarán orientados a convertir a los premiados en embajadores culturales del proyecto.
A ello se suma otra de las acciones simbólicas más llamativas: un maratón por relevos entre municipios cervantinos como Herencia, Alcázar, Puerto Lápice o Campo de Criptana, conectando deporte, literatura y paisaje. “Es una forma de hacer que los valores del Quijote corran por nuestros pueblos, literalmente”.
Reconocimiento a las asociaciones cervantinas
Pelayo ha subrayado el papel fundamental de las asociaciones cervantinas locales, a las que, desde Legado Quijote, se quiere rendirhomenaje por décadas de trabajo silencioso en favor de la difusión cultural. “Son verdaderos expertos, convencidos, guías turísticos, divulgadores… Merecen todo el reconocimiento institucional”, ha dicho, mencionando expresamente a la Sociedad Cervantina de Alcázar, los Académicos de la Argamasilla y los Hidalgos Amigos de los Molinos de Campo de Criptana.
Además de homenajear también a personalidades como Pilar Serrano de Menchén, Rafael Ubaldo Gálvez Rey o Manuel José Carpintero Manzanares, por su labor en conectar ciencia, paisaje y humanismo cervantino.
Una apuesta con vocación de permanencia
Legado Quijote nace con vocación de perdurar y no ser “una iniciativa efímera”, como otras del pasado. Pelayo ha insistido en que la clave será “crear conciencia, crear identidad y generar orgullo” en la población, combinando acciones atractivas, participación activa de los municipios y un fuerte impulso desde las redes sociales y medios digitales.
“El reto no es solo que venga gente de fuera, sino que los de aquí sepan lo que tienen. Es una oportunidad para el territorio”, ha recalcado, apelando a la colaboración entre instituciones, asociaciones y ciudadanía para hacer del legado de Cervantes un motor activo y compartido.