La procesión del Silencio de Alcázar de San Juan no pudo salir en la noche del Viernes Santo, tal y como estaba previsto, debido a la insistente lluvia, aunque el desfile llegó a salir de la parroquia de Santa Quiteria y a recorrer parte de la calle La Feria.
Tras unos diez minutos, los responsables de la Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad decidieron regresar a la iglesia y suspender la estación de penitencia, sustituyéndose la procesión por el rezo de la corona dolorosa en el interior del templo.