La Casa del Hidalgo ha acogido este jueves un acto de homenaje cargado de simbolismo, en el marco del programa “Legado Quijote” impulsado por la Diputación Provincial de Ciudad Real. La jornada ha reunido a representantes institucionales, asociaciones cervantinas y personalidades destacadas que han mantenido viva la huella de Miguel de Cervantes en la provincia.
Tres asociaciones cervantinas reconocidas: Campo de Criptana, Alcázar de San Juan y Argamasilla de Alba
Durante el evento, se ha distinguido la labor de tres entidades clave en la difusión del legado cervantino:
La Asociación Hidalgos Amigos de los Molinos de Campo de Criptana ha recibido un reconocimiento por sus más de 50 años de compromiso con la conservación del paisaje quijotesco. Su presidente, José Ortega, ha agradecido el galardón con un emotivo discurso en el que ha ensalzado la misión de la entidad como “guardianes de gigantes y no de molinos”. La entrega ha contado con la participación de la vicepresidenta de la Diputación, María Jesús Pelayo, y del alcalde de Campo de Criptana, Santiago Lázaro.
La Sociedad Cervantina de Alcázar de San Juan, homenajeada por su dinamismo y creatividad. Su presidente, Juan Bautista Mata, ha recordado la intensa agenda de actividades que desarrollan, desde los almuerzos cervantinos hasta concursos literarios y proyectos digitales como Quijotegram, siempre con especial atención a las nuevas generaciones.
Los Académicos de la Argamasilla, con una larga trayectoria iniciada en 1905, han compartido su testimonio de defensa constante del legado cervantino. La presidenta, Pilar Serrano de Menchén, ha repasado la historia de la asociación y ha destacado su papel en la promoción cultural de la Cueva de Medrano como lugar emblemático del Quijote.
Dos figuras quijotescas han sido galardonadas
El evento también ha servido para distinguir a dos personas cuya trayectoria ha encarnado los valores quijotescos:
Manuel José Carpintero Manzanares, educador y aventurero, ha compartido su experiencia llevando el Quijote hasta el Ártico y la Antártida. “Siempre he viajado con el Quijote como bandera. Es identidad, es raíz”, ha expresado con emoción. Su libro, testigo de estas expediciones, ha quedado depositado en varios puntos emblemáticos, como la base española Gabriel de Castilla o el Museo del Quijote en Ciudad Real.
Rafael Ubaldo Gosálvez Rey, geólogo y profesor de la Universidad de Castilla-La Mancha, ha intervenido mediante vídeo desde las jornadas de Geoparques celebradas en Montserrat. Ha vinculado el legado de Cervantes con la geología, afirmando que “los volcanes dormidos son metáfora del espíritu cervantino: energía latente, riesgo y belleza”.
Poner rostro a quienes hacen de El Quijote una forma de vida
El acto ha concluido con la intervención de María Jesús Pelayo, vicepresidenta primera de la Diputación y responsable del área de Impulso Sociocultural y Turístico, quien ha definido “Legado Quijote” como “una forma de querer nuestra tierra y de reconocernos en la obra universal de Cervantes”.
Pelayo ha subrayado que el proyecto ha nacido “para unir, difundir y engrandecer el espíritu cervantino en la provincia” y ha remarcado la importancia de implicar a las nuevas generaciones en esta misión cultural. “Esta tarde hemos puesto rostros a espíritus, a quienes con dedicación han hecho del Quijote una forma de vida”, ha afirmado.
La concejala de Cultura de Alcázar, Cristina Perea, ha ejercido de anfitriona y ha destacado que “la dimensión cervantina, cultural y turística de nuestra ciudad no se puede entender sin este legado”.
El acto ha incluido la actuación de la soprano Alicia Hervás, acompañada de varios músicos, y se ha desarrollado en un ambiente de reconocimiento, gratitud y emoción compartida.