La Cofradía del Santo Entierro de Alcázar de San Juan ha anunciado la puesta en marcha del VII Concurso de Belenes, una cita ya consolidada en el calendario navideño local y que vuelve a celebrarse en memoria de Fructuoso y Nicolás Castellanos, hermanos muy vinculados a la hermandad y especialmente recordados en estas fechas. La iniciativa pretende poner en valor la tradición belenista, así como promover la creatividad, el gusto artístico y la conservación de los nacimientos como símbolo esencial de la Navidad.
Tal y como recoge el cartel del certamen, el concurso abre sus puertas a la participación de asociaciones, instituciones, comercios, peñas y particulares que deseen instalar un belén visitable por el público. La organización destaca que, para optar a los premios, no se tendrá en cuenta el tamaño o la riqueza de las figuras, sino la calidad artística, la originalidad, el buen gusto y la correcta representación de los pasajes principales del Nacimiento.
La inscripción estará abierta para personas a partir de 7 años, estableciéndose tres categorías de participación:
✔ De 7 a 15 años
✔ De 16 a 18 años
✔ Mayores de edad
Los belenes inscritos podrán ser visitados por el jurado por las tardes, previo aviso de la organización. El periodo de visitas a los trabajos participantes se extenderá del 16 al 22 de diciembre, pudiendo los concursantes decidir el número de visitas y los días en los que mantener sus nacimientos abiertos al público.
Las inscripciones deberán formalizarse hasta el 12 de diciembre, acudiendo presencialmente a la Casa Hermandad del Santo Entierro (C/ Santa Ana nº 3) los viernes, sábados y domingos de 19:00 a 20:00 h, o bien a través de correo electrónico en santoentierroalcazar@gmail.com
.La entrega de premios se celebrará el 3 de enero de 2026 a las 20:00 h en la Parroquia de Santa María la Mayor, acto con el que se cerrará oficialmente el certamen belenista de este año.
Un concurso que vuelve con fuerza, nostalgia y el espíritu navideño que caracteriza a la Hermandad del Santo Entierro, con el deseo de mantener viva una de las tradiciones más arraigadas en la ciudad.